La noche barcelonesa tendrá más vigilancia policial tras anularse el toque de queda

Se mantendrá el refuerzo que se aplicó en el mes de julio, con unos 650 agentes el fin de semana y 1.000 entre semana

Un quiosco en el Paseo Juan de Borbón, a 4 de agosto de 2021, en Barcelona. David Zorrakino / Europa Press
Un quiosco en el Paseo Juan de Borbón, a 4 de agosto de 2021, en Barcelona. David Zorrakino / Europa Press FOTO: David Zorrakino Europa Press

Barcelona reforzará la presencia policial entre las 2 y las 6 de la madrugada después de que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) haya avalado la prórroga del toque de queda de 1 a 6 horas decretada por el Govern durante una semana más sólo en 19 municipios catalanes, y haya quedado excluida de esta medida la capital catalana.

Lo han explicado el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, y el intendente mayor de la Guardia Urbana de Barcelona, Pedro Velázquez, en rueda de prensa este jueves para valorar la decisión del TSJC, ante la que han hecho una apelación al civismo.

Se mantendrá el refuerzo policial que se aplicó en el mes de julio, con unos 650 agentes el fin de semana y 1.000 entre semana, y los puntos prioritarios serán las fiestas de Gràcia --que se celebran esta semana-- y de Sants --que empiezan la próxima-- y la zona de las playas.

El TSJC ha tumbado gran parte de la prórroga del toque de queda solicitada por el Govern y lo ha limitado sólo a 19 municipios catalanes de los 148 de la lista. La novedad es ni Barcelona ni el área metropolitana tendrán limitación horaria a partir de este mismo viernes, con el fin de las fiestas de Gràcia y el inicio de las de Sants en el punto de mira.

En un auto, la sala de vacaciones del TSJC concluye que la petición de la Generalitat de aplicar el confinamiento nocturno entre las 1:00 y las 6:00 de la madrugada en 148 municipios no se justifica tanto en razones sanitarias sino en motivos de seguridad y orden público, que no pueden comportar una restricción de derechos y libertades fundamentales como la limitación de movilidad.

Los magistrados han dado el aval judicial a esta medida que se aplicará en los municipios de Alcarràs, Amposta, Arenys de Munt, Badia del Vallès, Balaguer, Banyoles, Calafell, Celrà, Cervelló, Gelida, Manlleu, Martorell, Montblanc, Móra d’Ebre, Palafolls, Salt, Sant Feliu de Guíxols, Sarrià de Ter y Torroella de Montgrí.

Estas medidas entrarán en vigor desde las 0 horas de este viernes y durante siete días naturales. Luego decaerá el toque de queda en toda Cataluña si la Generalitat no solicita una nueva prórroga.

De hecho, el Procicat, el comité técnico que gestiona la pandemia, decidió bajar de 250 a 125 casos por cada 100.000 habitantes el umbral de incidencia acumulada marcado para estar sometido al toque de queda con el objetivo de poder incluir a más municipios, entre ellos a Barcelona y su corona metropolitana. Uno de los motivos por los que la Generalitat endureció los criterios para así poder mantener el confinamiento nocturno son los macrobotellones, que inundan el litoral catalán en pleno verano y especialmente en las localidades sin toque de queda, una circunstancia que preocupa en el seno de la Generalitat.

Eso hace que en pequeñas poblaciones del litoral muy turísticas –especialmente de la Costa Brava– proliferen las reuniones sociales en la playa o en zonas públicas como plazas o parques, que podrían multiplicarse en Barcelona y la zona metropolitana, a partir del viernes sin limitación horaria.

La lenta mejoría de los indicadores epidémicos en Cataluña ha permitido bajar de los 500 pacientes en la UCI por primera vez en esta quinta ola desde el 25 de julio, aunque ayer se diagnosticaron 2.194 nuevos contagios y se notificaron otros 30 fallecidos. Según los datos de incidencia de coronavirus actualizados este jueves por el Departamento de Salud recogidos por Efe, hoy hay un total de 1.517 pacientes hospitalizados por coronavirus, 76 menos que ayer, y 499 están en la UCI.

El índice de crecimiento potencial de la epidemia (EPG), que mire el riesgo de rebrote, es hoy de 272 puntos, tres menos que ayer, mientras que la velocidad de propagación del virus (Rt) se mantiene en 0,79, es decir, que cada 100 infectados contagian a una media de 79 personas, lo que supone un retroceso paulatino del virus.