La vacuna y la urticaria

Un adolescente recibe la vacuna contra el Covid-19 en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona
Un adolescente recibe la vacuna contra el Covid-19 en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona FOTO: David Zorrakino Europa Press

Aunque sin duda necesaria y bienvenida, la vacuna anticovid para niños no está libre de urticarias. Se trata de profundas urticarias relativas a quién la recibe, o quién tiene la suerte de recibirla, y quién, por causa de cuna, no.

No hay argumentos para dudar de la razonable eficacia y seguridad de la vacuna que les pondrán, pero sí hay argumentos para asegurar, con vergüenza, que se trata de una gesta harto egoísta. Y el egoísmo, más allá de las urticarias que siempre levanta en los demás, suele resultar caro, y doloroso.

Mientras por casa comienzan a vacunar al colectivo que menos necesita la vacuna, y que de hecho se vacuna más por los demás, por nosotros que por ellos mismos, la mayoría de los niños del mundo, de la misma edad pero nacidos por pura casualidad en cuna diferente, se quedarán esperando. Y no que los vacunen a ellos, sino a sus padres y abuelos, y a los maestros, y al personal que les vela por la salud.

Hace tiempo que se sabe que la covid afecta más, y más intensamente, allá donde son escasos los recursos económicos, sanitarios, logísticos, incluso culturales. En estos contextos es donde ahora hay urgencia por vacunar. Es aquí donde hoy está lo prioritario porque no se puede detener el viento.

Mientras por casa llegaremos pronto a tener vacunados a nueve de cada diez, más allá la situación es inversa: no llegan ni siquiera a tener vacunados a uno de cada diez. Siendo así que la diferencia es colosal, el egoísmo es igualmente colosal. Y es peligroso, puesto que como se ha visto ya, y ahora con ómicron, es tan ingenua la promesa de controlar el virus y quedar libres de él como la pretensión de querer detener el viento.

Pero, no obstante, insisto, la vacuna es necesaria y bienvenida para los niños locales. Pero sepan estos niños que el patio es para todos y también para todos es la merienda.