Las cinco bodegas más antiguas de España

La historia de la península va íntimamente ligada a la de la vid, cuyas primeras plantaciones se remontan al 2500 a. C.

Imagen de archivo de una bodega
Imagen de archivo de una bodega FOTO: Bodegas De Alberto

La tradición vitivinícola en España está fuera de toda duda. La calidez del clima en la península favorecía el cultivo de la vid y los romanos se encargaron de afianzar su producción y consumo. De hecho, la bodega de vino más antigua se encuentra en Requena, un municipio del interior de Valencia, y tiene más de 2.500 años de historia. En este yacimiento se han identificado un total de doce lagares. Estas pilas son de piedra y están divididas en dos partes comunicadas por orificios. En la parte de arriba se echaba la uva para pisarla y decantarla. A través del agujero, a la parte inferior de la pila pasaba el mosto, que se introducía en tinajas de cerámica para que fermentara. No es de extrañar, así pues, que algunas de las empresas más antiguas de España sean, precisamente, bodegas.

Codorniu (1551)

Bodegas de Codorniu en Vilafranca del Penedés
Bodegas de Codorniu en Vilafranca del Penedés FOTO: La Razón (Custom Credit)

No solo es la primera bodega de España sino también una de las empresas más antiguas del país. Fundada en el año 1551, la Bodega Codorníu es la más antigua de España y una de las de mayor antigüedad del mundo. Ubicada en Sant Sadurní D’Anoia (Barcelona). Al margen del interés histórico y enológico, el edificio que alberga las bodegas fue declarado Monumento Histórico Artístico en el año 1976. Fue obra del arquitecto modernista Josep Puig i Cadalfach. En la actualidad, esta decana de las bodegas antiguas de España ofrece un gran número de visitas con maridaje y degustación, cursos de cata y recorridos en bicicleta por sus viñedos.

Góngora (1682)

La historia de esta bodega de Villanueva del Ariscal (Sevilla) se remonta al año 1682, cuando una antigua hacienda pasó a ser una bodega para el envejecimiento y crianza de vinos generosos y finos. Después de siete generaciones, esta antigua hacienda mantiene un estilo único en el que la tradición es la base de todos sus vinos. La capacidad de almacenamiento de esta antigua bodega es de 2 millones de litros de vino, y la extensión de su superficie es de alrededor de 11 400 metros cuadrados.

Alvear (1729)

Fundada por Diego de Alvear y Escalera en Montilla (Córdoba), ocho generaciones después continúan defendiendo un modo de vida vinculado a la tierra y a la vid. Conservan 200 hectáreas de viñedo de la variedad Pedro Ximénez en la zona de la Sierra de Montilla. Las principales marcas de la bodega, por lo tanto, son Pedro Ximénez 1830, Pedro Ximénez 1910, PX.Cosecha 2011 y Solera Fundación (vinos míticos). Fino CB, Amontillado Carlos VII, Pedro Ximénez 1927 entre otros y vinagres balsámicos de Pedro Ximénez

Los Frailes (1771)

Ubicada en la provincia de Valencia en el Valle dels Alforins, a 650 metros sobre el nivel del mar y a 80 km del Mediterráneo, Bodegas los Frailes, representa la máxima expresión de pago, aunando finca y bodega rodeadas por sus propios viñedos. Desde 1771, la bodega ha pertenecido sin interrupción a la familia Velázquez. A raíz de la expulsión de los Jesuitas de España por parte del Rey Carlos III en 1767, un antepasado adquirió por pública subasta finca, viñedos y bodega. Desde entonces ha impulsado tanto la variedad autóctona Monastrell como la Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Garnacha y Shiraz, elaborando vinos con una agricultura biodinámica: el equilibrio perfecto entre el respeto por la flora y entre las nuevas tecnologías.

El Grifo (1775)

Esta bodega, ubicada en el valle de la Geria (Lanzarote), hace más de 200 años empezó la aventura de  El Grifo tras varias erupciones. Mas de 60.000 personas visitan anualmente su Museo del Vino (Bodega Antigua ) y sus vides bicentenarias, que maduran en la pétrea ladera. Es, por lo tanto, la bodega más antigua de Canarias.

Bola extra: Bodegas Osca (s. XV)

La que probablemente sea la bodega más antigua de España, aunque no existan registros, se fundó en algún momento a finales del siglo XV. Próxima a Barbastro, capital del Somontano, en la actualidad Bodegas Osca está abiertas a todo aquel que quiera descubrir esta amalgama de esencias a barrica, cuero, hollejo y piedra desde el mismo suelo de una bodega familiar, de pequeña producción, donde el que entra podrá conocer en primer persona este pequeño trozo de historia.