Vigilantes en el Metro de Barcelona solo para ataques al colectivo LGTBI

La prueba piloto será en el suburbano de la L1 en Santa Coloma de Gramenet con 7 “agentes violeta”

Una usuaria del Metro, con el móvil
Una usuaria del Metro, con el móvil FOTO: Europa Press

Los últimos datos conocidos son claros y evidentes. Son del verano pasado e indican que en el Metro del área metropolitana de Barcelona han crecido un 40 por ciento las agresiones e insultos a personas por su condición sexual o de género, respecto al año anterior. La respuesta a estos informes de la conselleria de Interior comenzarán el próximo lunes en el suburbana de la línea roja, la L1, concretamente en Santa Coloma de Gramenet.

Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha anunciado hoy que a partir del citado día siete estaciones de la red del suburbano de la citada población contarán con los denonimados “agentes violetas”. Su principal y parece que única misión será evitar cualquier tipo de agresión, delito, falta...relacionado con el colectivo LGTBI. Lo han explicado la alcaldesa del municipio, Núria Parlon y la presidenta de TMB, la también socialista Laia Bonet. De momento, se trata de una prueba piloto, y la elección es por el motivo de que la línea roja está considerada la más conflictiva del área metropolitana.

El gran aviso llegó hace pocos meses. El conseller de Interior de la Generalitat, Joan Ignasi Elena, ya advirtió de que en Cataluña hay grupos de personas que salen de “caza” contra personas LGTBI, aunque no se refirió específicamente al transporte público. No obstante, tanto el Metro como los trenes de Cercanías -mucho menos en los autobuses, aunque sean nocturnos- son focos continuos de polémicas, agresiones y palizas en este sentido. Dicho de otra manera, los golpes muy violentos de los suarios del suburbana y de Renfe a los vigilantes de seguridad -evidentemente, siempre en inferioridad- son noticias demasiado habituales. A veces, con heridas graves.

Sin embargo, pese a que este tipo de agresiones sin motivo -a veces, simplemente por pedir el billete- son relativamente frecuentes, TMB prefiere aumentar la vigilancia del colectivo LGTBI, que también sufren ataques, pero con menos asiduidad y violencia.

Elena explicó en su momento que los Mossos d’Esquadra tienen un grupo especializado en delitos de odio y que se está haciendo formación especializada a todos los agentes: “El cuerpo está muy preparado para atender a personas que son víctimas de estos casos”.

Ha subrayado que las personas que van “de caza” están alimentados por la cultura del odio, son personas de distintas edades y tienen un componente social en el que hay una cierta permisividad en el desprecio a la diferencia, en sus palabras.

Siguiendo con este mismo discurso de Elena, en su intervención Bonet ha dicho que esta red de “agentes violeta” permite continuar luchando con más herramientas contra “una maldita lacra que no conseguimos quitarnos de encima, que son las agresiones sexuales en nuestra sociedad”, y que se dan también en el transporte público.

Esta nueva figura será un primer punto de ayuda que atenderá a las personas que hayan sufrido cualquier tipo de acoso, abuso o violencia machista y LGTBIfóbica, y también hará la derivación y acompañamiento a las autoridades competentes.