Junts

Laura Borràs abandona la vida pública acusada por corrupción y en la víspera del juicio

Se enfrenta a seis años de cárcel y 21 de inhabilitación por prevaricación y falsedad documental

Se aparta de la vida pública, apaga las redes sociales y no protagonizará ningún acto a tres meses de las municipales. La ex presidenta del Parlament y líder de Junts, Laura Borràs, se sienta desde este viernes en el banquillo de los acusados en un juicio por corrupción en el que se enfrenta al fin de su carrera política.

La principal responsable del partido heredero de Convergència afronta una petición de seis años de cárcel por parte de la Fiscalía y está acusada de prevaricación y falsedad documental al haber adjudicado presuntamente a dedo contratos a un amigo cuando presidía la Institución de les Lletres Catalanes.

Una causa importante, marcada en rojo en el calendario y que puede agitar el tablero político catalán en pleno ciclo electoral. Por lo pronto, la presidenta de Junts ha anunciado esta tarde a través de un vídeo que se aleja de los focos. "No estaba preparada para esto, necesito hacer un paréntesis, necesito concentrarme en lo que es más importante, que es defender mi inocencia", ha asegurado en un vídeo distribuido en su cuenta de Twitter.

Además de los seis años de cárcel, la Fiscalía pide 21 de inhabilitación para Borràs por adjudicar presuntamente a dedo a un amigo 18 contratos menores en la Institució de les Lletres Catalanes, y será juzgada en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) hasta el 1 de marzo.

Aislada y apartada de la vida pública, Borràs afronta el juicio contra las cuerdas por la confesión del que fuera su colaborador e informático en la entidad cultural entre 2013 y 2017, Isaías H. Este jueves su abogado Gonzalo Boye presentó un escrito ante el Alto Tribunal catalán, a que tuvo acceso Efe, para cargar contra los otros dos acusados y pidió que a la presidenta de Junts se le permita defenderse de sus acusaciones «compensadas, bonificadas o pagadas».

En su escrito, Boye reclama al TSJC que durante el juicio se le permita intervenir en el último lugar tras los otros dos abogados, al considerar que sus clientes «se han transformado en coacusadores junto al Ministerio Fiscal».

Esta confesión, si se da durante la declaración de Isaías H., podría suponer una rebaja de la pena de cárcel para el informático y la inculpación de la ex presidenta del Parlament y líder de Junts.