Sociedad

El misterio de las esponjas de mar capaces de andar

Descubren indicios de esponjas de mar que pueden desplazarse bajo el océano Ártico

Esponjas prosperan a 1.500 metros en el oscuro fondo del Ártico
Esponjas prosperan a 1.500 metros en el oscuro fondo del Ártico FOTO: NIOZ

Los extensos mapas hechos por satélite pueden generar la impresión de que conocemos todo nuestro planeta, pero aún existen regiones misteriosas por explorar. Zonas extensas a las que el ser humano solo ha accedido en contadas ocasiones, y de las que sabemos muy poco sobre lo que habita en ella. Por sus altas presiones y bajas temperaturas, el fondo marino del océano Ártico es una de ellas.

En un estudio reciente del Instituto Max Planck se han analizado varios videos realizados por los rompehielos que circulan por la zona. Estos rompehielos científicos incluyen cámaras submarinas para poder registrar el suelo marino y buscar señales de vida. Y es que, lejos de ser inerte, el fondo marino ártico tiene una gran variedad de especies animales. Una de las que más destacan son las esponjas de mar, que desconciertan a los biólogos marinos porque parecen ser capaces de moverse por el suelo.

Primeros habitantes

Los poríferos o esponjas de mar son uno de los animales más primitivos que podemos encontrar en la Tierra. Inicialmente se pensaba que era un vegetal debido a su aparente inmovilidad, pero en 1765 comprobaron que estos seres podían comprimir algunas partes de su cuerpo para crear corrientes de agua en su interior y filtrar mejor sus nutrientes, por lo que pasaron a ser considerados parte del reino animal.

Esta capacidad de filtrado es lo que llamó la atención del ser humano y supuso su ruina, ya que durante siglos las esponjas marinas se volvieron un complemento para el baño, dejando a muchas de sus especies en peligro de extinción.

Existen unas nueve mil especies de esponjas diferentes en el mundo, y podemos encontrar fósiles de esponjas de seiscientos millones de años de antigüedad muy similares a las actuales, demostrando que estamos ante uno de los primeros animales del planeta. De ahí que no sea sorprendente encontrarlas en regiones aisladas, como el océano Ártico.

La movilidad de las esponjas de mar es una cuestión compleja. La mayoría de especies pasan todas sus vidas inmóviles, y se limitan a crecer y extenderse en la superficie cercana, pero existen algunas especies que tienen una fase larvaria móvil, que les permite desplazarse y colonizar otras zonas más lejanas al nacer.

Y aunque parezcan estáticas, otras muchas especies se desplazan, solo que muy lentamente. La posibilidad reciente de grabar en video durante días a las esponjas de mar ha permitido descubrir que algunas especies de esponja pueden moverse a una velocidad de 4 mm al día, prácticamente invisible al ojo humano.

En el video del fondo marino Ártico se observa una gran cantidad de esponjas marinas, que pertenecen a especies ya conocidas. Una cantidad sorprendentemente alta para los investigadores, teniendo en cuenta que el lecho marino tiene unas condiciones de vida muy estrictas, con casi nada de luz solar y temperaturas muy bajas.

No se ve ninguna esponja de mar moviéndose en el video, ya que este está grabado desde un barco en movimiento y no deja visualizar demasiado tiempo la misma zona. Pero los científicos notaron algo muy extraño. Si bien las esponjas no se movían, sí que podían ver el rastro de sus pasos.

El oceano Ártico está cubierto por capas de hielo que no dejan pasar la luz, lo que condiciona la vida del lecho marino.
El oceano Ártico está cubierto por capas de hielo que no dejan pasar la luz, lo que condiciona la vida del lecho marino.

Pisadas en la arena

Al analizar los videos, los investigadores notaron que la mayoría de esponjas de mar tenían surcos de arena cerca, que podían ser provocados por el movimiento de las esponjas de mar por el suelo. Analizando los surcos, comprobaron que las esponjas llegaban a desplazarse varios metros de distancia y podían cambiar de dirección. Estos cambios de sentido invitaban a pensar que el movimiento no era provocado por las corrientes marinas, sino que realmente las esponjas se movían por su cuenta.

Seguramente, el movimiento de estas esponjas de mar les ayude a sobrevivir más tiempo. Ante la escasez de nutrientes de la región, las esponjas podrían desplazarse en busca de mejores aguas que filtrar. Eso explicaría por qué hay tantas en una región tan difícil de soportar para la mayoría de seres vivos.

Pero aunque estos rastros indiquen movimiento, no existe la prueba definitiva. No hay ningún video de estas esponjas de mar desplazándose, ya que seguramente lo hagan muy lentamente. El siguiente experimento del equipo será dejar cámaras bajo el hielo durante varios días, sacando suficientes imágenes para poder detectar el movimiento de la fauna marina de la zona.

No toda la vida transcurre a la misma velocidad, en las esponjas de mar el tiempo va más lento. Tanto, que no estamos seguros de si se mueven o no. Solo situando una cámara durante meses podremos comprobar el estilo de vida de las esponjas de mar, algo que sigue siendo un misterio para la humanidad.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • En el océano Ártico, los peces no son los protagonistas, sino los organismos que viven anclados en el fondo marino, como las anemonas, las estrellas de mar, los erizos y las esponjas. Allí, hay especies únicas adaptadas para sobrevivir a estas duras condiciones, a través de diferentes estrategias evolutivas que son objeto de estudio.

REFERENCIAS: