Ford Almussafes plantea un ERE de 400 personas después de anunciar inversiones

La empresa se acoge a la reducción de producción para eliminar empleos

Fotografía de archivo de la planta de Ford en Almussafes.
Fotografía de archivo de la planta de Ford en Almussafes.

El pasado 20 de enero el presidente de Ford Europa, Stuart Rowley, llegó al Palau de la Generalitat al volante de un Kuga para presentarle el nuevo modelo al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en persona. Esa misma tarde Rowley anunció una inversión de 42 millones de euros en su planta de fabricación de Valencia, a la que definió como la más importante de Europa, para apoyar la estrategia de electrificación de la compañía, que incluye una instalación de ensamblaje de baterías de última generación, además de los nuevos modelos S-MAX Híbrido y Galaxy Híbrido.

Por eso, el ERE de 400 personas en la planta valenciana cayó ayer como un jarro de agua fría en la empresa y en el sector. La razón que aduce la compañía es la bajada de producción, que se sitúa, dijeron, en unas 100 unidades diarias. Según han informaron ayer los sindicatos UGT, CCOO y STM-Intersindical en sendos comunicados, la empresa les trasladó que, a pesar del éxito del lanzamiento del Kuga y de las buenas expectativas para este modelo, es necesaria una nueva bajada de la producción.

En septiembre del pasado año la empresa tuvo que acometer la eliminación de una parte del turno de noche de la Planta de Montaje de Vehículos y hacer frente a una bajada de producción de 100 unidades diarias por la disminución generalizada de las ventas de automóviles que afectaba a la factoría.

En aquel momento se pudo recolocar el exceso de personal en actividades relacionadas con el lanzamiento del nuevo Kuga y se acordaron días de ERTE con la mayoría del Comité de Empresa, evitando así tener que tomar medidas de ajuste estructurales a la espera de la evolución de la demanda en 2020. Una vez finalizado el lanzamiento, se confirma que, pese a que la demanda del Kuga sigue siendo fuerte, la realidad del mercado con su continuo descenso de ventas en otras líneas de vehículos hace necesario un nuevo ajuste de producción, con una reducción de unidades de vehículos diarios, situando así la producción diaria en unos 1.640 coches, informó la empresa a los sindicatos.

Antes esta situación, la empresa plantea un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), de carácter extintivo, que afectaría a unas 400 personas, y ha abierto un periodo de consultas. La comisión negociadora, según informaron los sindicatos, tiene prevista la primera reunión el próximo 10 de marzo. El sindicato CCOO avanzó que defenderá en la mesa que, si finalmente hay salidas, sean “lo menos traumáticas” y en “las mejores condiciones”, mientras que STM-Intersindical valenciana se pronunciará tras escuchar la propuesta final de la empresa.