La tecnología también llega tarde a la lucha

Sanidad sigue sin resolver los problemas técnicos que permitirían una “App” de seguimiento de los contagiados por coronavirus

La gestión de los casos sospechosos es una de las batallas que libra la sanidad pública valenciana desde hace dos semanas; una guerra que va perdiendo a medida que aumenta el número de afectados y víctimas mortales. En los primeros días de la pandemia, las dudas sobre qué hacer en caso de temer ser portador del covid-19 llevaron a miles de valencianos a colapsar la línea telefónica (900 300 555) que abrió la Conselleria de Sanidad a modo de canal de información. El departamento que dirige Ana Barceló no previó la avalancha de llamadas y en menos de una semana el teléfono gratuito se convirtió en una herramienta inútil.

Fue entonces cuando se habilitó un autotest “online” encaminado a relajar el nivel de pánico colectivo justificado en más casos y más muertes. También quedó obsoleto, con lo que la Conselleria ha reeditado la página web que ahora responde a una actualidad más cruel.

Sin embargo, las quejas por la saturación de los servicios de información -ni hablamos de los sanitarios- llegaron finalmente a oídos de los responsables de la sanidad valenciana, que debieron pensar que ya que en España hay más teléfonos móviles que personas y que el 95 por ciento de la población utiliza las aplicaciones de “smartphones" (datos de la Fundación Telefónica) sería una buena idea crear una “App” que sirviera a la población, una “App” que diera respuesta a las dudas de una ciudadanía cada día más preocupada.

Dicho y ¿hecho? Barceló anunció la semana pasada la creación de una aplicación móvil que, al igual que las de la Comunidad de Madrid o Cataluña (CoronaMadrid y STOP Covid-19) facilitaran información de utilidad y permitiera controlar el estado de salud de los pacientes sospechosos o confirmados portadores de coronavirus. Una semana después nada se sabe aún de la prometida tecnología, aunque Barceló ha anunciado este jueves un tirita informática en forma de página web a través de la cual el enfermo puede realizar las mismas gestiones.

La consellera del ramo no ha concretado cuándo se resolverán los “problemas técnicos” que impiden el lanzamiento de la ansiada aplicación móvil, pero se espera que sea una realidad en los próximos días, aunque dada la situación de emergencia, cada día cuenta.

Y es que las “App” se han revelado como uno de los instrumentos más eficaces en la lucha por frenar la curva de contagios, tal y como se pudo ver en países como China o Corea del Sur, donde gracias a esta tecnología se rastreó a los posibles contagiados y se estableció un mapa claro de los posibles focos de infección en cada zona.

En la era del “Big Data” (análisis de datos masivos) casi todo es posible, aunque queda por ver si en Estados más garantes de las libertades, como el español, una alerta sanitaria de estas dimensiones justifica un mayor control sobre la población.