Los promotores de Alicante estudian paralizar la construcción de viviendas por el encarecimiento de las materias primas

El ritmo de las promociones se ha ralentizado y otras no se han iniciado por el temor de la “burbuja especulativa” de los costes

Alicante es la segunda provincia de toda España que más viviendas vende a extranjeros
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Detener la actividad para que el aumento del precio de las materias primas no supongan un encarecimiento del precio final de la vivienda y conviertan en inviables proyectos futuros. La Asociación de Promotores Inmobiliarios de la Provincia de Alicante (Provia) ha planteado en su Junta Directiva la posibilidad de acordar un cese temporal de actividad ante la escalada “fulgurante” de los precios de las materias primas, que pone en peligro la viabilidad de los proyectos actuales y frena nuevas iniciativas residenciales en la provincia de Alicante. “Existe miedo a una burbuja especulativa sobre los costes de producción”.

Explican que la propuesta tiene carácter “preventivo” con el objetivo de hacer frente a una escalada de los precios que pone en peligro los proyectos y advierten de que el parón será necesario si continúa “sin techo alguno el aumento de los precios de materiales básicos”.

Aseveran además que los incrementos de precio en ciertas materias primas que se están produciendo no están debidamente justificados, incluso se han detectado acopios y retenciones especulativos por parte de algunos proveedores.

Todos estos factores han sido los que han obligado a plantear un cese temporal generalizado de la actividad y, de hecho, las empresas ya han tomado medidas ante esta situación con la finalidad de enfriar la espiral de precios.

En primer lugar, algunas promotoras han tomado la decisión de no iniciar nuevos proyectos. La patronal reconoce que muchos de los visados de obra nueva tramitados entre octubre y febrero, no se han ejecutado porque se ha declinado el inicio de nuevas promociones ante el incremento no justificado de los costes de construcción. La consecuencia es clara. A menos oferta, habrá un “fuerte incremento del precio de venta”.

En segundo lugar, otras empresas que tienen obras en marcha, se van a ver obligadas a subir el precio de las viviendas que están pendientes de vender, un incremento que podría superar incluso los dos dígitos.

En tercer lugar, las promotoras que tienen obras en construcción, han ralentizado los ritmos de trabajo a la espera de una progresiva vuelta a la normalidad, y algunas promociones se están paralizando temporalmente, lo que va a suponer un retraso en la entrega de viviendas a los compradores.

Las cifras del parón

Un parón en la actividad, explican desde Provia, va a tener un fuerte impacto económico. De hecho, de mantenerse esta situación, estiman que se dejarán de iniciar 1.525 viviendas, lo que supone una pérdida de inversión en la provincia de más de 326 millones de euros, un impacto directo en el empleo de 3.700 puestos de trabajo y una disminución en la recaudación impositiva, tanto fiscal como de cotizaciones sociales, de 142 millones de euros.

“Si no hay confianza en el sistema, el sistema se convierte en una máquina de paralizar la actividad. Lo estamos viendo en otros sectores muy importantes y no podemos descartar que también se produzca en el nuestro”.