Ximo Puig pide que no se “menosprecie” al Gobierno valenciano y su “legitimidad” para defender los intereses ciudadanos

Las críticas desde el Gobierno central a su rebaja de impuestos obligan al presidente a justificar sus medidas

Desde que ayer por la mañana desgranara los detalles de su propuesta de reforma fiscal para el año que viene, el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, no ha hecho más que defender sus medidas ante las críticas de sus socios de Gobierno (Compromís y Podemos) y, lo que es peor, del Gobierno central, quien considera que la rebaja impositiva del presidente valenciano es un ataque a la línea de flotación del programa ideológico de los socialistas ante las próximas elecciones.

Pero Puig no se amedrenta. El jefe del Consell defiende que su propuesta nada tiene que ver con la eliminación del Impuesto de Patrimonio, aplicada por ejemplo en Andalucía o Madrid, una medida que genera “dumping fiscal” y desigualdad, sino que su propuesta beneficia a los que más tienen. Pero, sobre todo, el presidente ha lanzado un mensaje importante: que nadie menosprecie al Gobierno valenciano y que nadie dude de su legitimidad para defender los intereses de los ciudadanos.

“Nosotros lo que intentamos es dar respuesta a los problemas de la ciudadanía”, ha insistido el presidente, quien ha recordado además que esta reforma no hace más que ahondar en la que se presentó en el año 2017, “y nadie dijo nada entonces”.

“No quiero polemizar con nadie”, ha señalado Puig, “solamente es nuestra visión en el ámbito de nuestras competencias”. Además, ha asegurado que desde el Consell están a favor de todas las propuestas planteadas por el Gobierno central, como los impuestos a las fortunas, a los bancos y a las compañías eléctricas, pero no son, dice, incompatibles con el programa de ayudas sociales planteado por la Generalitat.

Tras su reunión con el presidente de la región Emilia-Romagna, Stefano Bonaccini, Puig ha insistido en que la Comunidad Valenciana ha sido la que más ha aumentado la convergencia de gasto social de todas las autonomía durante los últimos años. “No podemos quedarnos impasibles”, ha señalado.

Puig anunció ayer que la Generalitat aprobará una deducción fiscal de 100 euros para las hipotecas que beneficiará a las rentas individuales de hasta 30.000 euros y para la tributación conjunta de hasta 47.000 euros.

Además, el transporte público de metro, tranvía y autobuses de la Generalitat será gratuito para todos los jóvenes menores de 30 años hasta el 31 de diciembre. Un ahorro, que según el presidente, representa 135 euros por persona.