Valencia

Los coches empiezan a poblar las nuevas zonas naranjas y verdes de Russafa en València

El Partido Popular pide que no se sancione en la zona de aparcamiento hasta que se alcance el consenso con la gente que trabaja pero no vive en el barrio valenciano

Los coches empiezan a aparcar poco a poco en las calles de Russafa conforme va llegando el goteo de autorizaciones municipales
Los coches empiezan a aparcar poco a poco en las calles de Russafa conforme va llegando el goteo de autorizaciones municipales FOTO: La Razón La Razón

Los cambios siempre vienen acompañados de polémica, y la nueva modalidad de aparcamiento del barrio de Russafa no iba a ser menos. La aplicación de las zonas verdes (solo para vecinos) y naranjas (mixta vecinos y visitantes) ha levantado un revuelo enorme entre los valencianos de la zona porque algunas cosas no se han hecho bien.

Ha faltado información sobre qué es y cómo funciona la nueva regulación de los aparcamientos y eso pese a que el ayuntamiento, semanas antes, repartió miles de pasquines en los buzones explicando las característica. Pero tal y como se ha visto, esa información no fue suficiente.

Además, muchos conductores han pedido la tarjeta de aparcamiento casi en el momento en que la regulación empezaba, y la emisión del codiciado permiso tiene una tramitación larga y engorrosa, ya que pasa por varios departamentos siempre carentes del personal suficiente para un funcionamiento rápido y eficiente. Hay que comprobar que el vecino titular del vehículo está correctamente empadronado; hay que comprobar también que no disfruta de ninguna plaza de aparcamiento asignada en algún parking público de la zona y otros trámites que retrasan la emisión de las tarjetas.

Algunos vecinos tratan de justificar de este modo la falta de tarjeta debido a la tardanza de su emisión por parte del Ayuntamiento
Algunos vecinos tratan de justificar de este modo la falta de tarjeta debido a la tardanza de su emisión por parte del Ayuntamiento FOTO: La Razón La Razón

Así las cosas, las posturas están enfrentadas. Desde la Asociación de vecinos Russafa-Gran Vía, la medida ha sido recibida con satisfacción. Su presidente, Giovanni Donini señala que «este es un barrio donde aparcar era imposible porque está muy consolidado, con fincas viejas que casi nunca cuentan con garaje propio». Ello hacía que el precio de los alquileres alcanzara hasta los 180 euros al mes, en el denominado parking del Goya, según explica Donini, quien sí que reconoce que hay que buscar una solución para la gente que viene a trabajar al barrio y que, al no estar empadronado, no pueden pedir la tarjeta de aparcamiento.

Este es el principal motivo de rechazo de la medida que señala también Alicia García, presidenta de los vendedores del Mercado de Russafa que denuncia que muchos de trabajadores no residen ni siquiera en Valencia. Además, advierte de que faltan líneas de autobuses lo que dificulta que lleguen compradores: «parece que los estén empujando hacia las grandes superficies que tienen miles de plazas de aparcamiento gratuito».

Mientras esta polémica se resuelve, el PP ha propuesto que no se apliquen sanciones. La portavoz en el Ayuntamiento de Valencia, María José Catalá, ha solicitado que no se sancione en las nuevas zonas verde y naranja del barrio de Ruzafa “hasta conseguir un consenso con los vecinos, comercios, hosteleros, entidades, asociaciones y fallas afectadas. Esta ha sido una medida precipitada y no queremos que se convierta en un nuevo Ciutat Vella, en el que se fríe a multas a los vecinos por falta de información y alternativas. En el caso de Ruzafa, afecta a un millar de plazas que requiere de un proceso de información y de no multar hasta que la gente se adapte al nuevo sistema.”

“Se debería tener un estudio de cuántas plazas son necesarias para poner en marcha las zonas verdes y naranja, porque se han pintado de uno de los dos colores más de 1.000 plazas de aparcamiento, que pueden ser demasiadas en esta zona de Ruzafa” añadiendo “estas cuestiones se hacen con diálogo y no con rodillo, pero Ribó y el PSOE sólo saben hacerlo así”, ha apuntado Catalá.

María José Catalá visitó el viernes el barrio. El PP ha pedido que no se sancione hasta que se logre un consenso
María José Catalá visitó el viernes el barrio. El PP ha pedido que no se sancione hasta que se logre un consenso FOTO: La Razón PP

Por último, desde el PP se informa de que recordar que Ruzafa ha sido el barrio más castigado tras la implantación de los nuevos horarios de la ORA. Durante el primer semestre del año, se han puesto 29.000 multas a los conductores y se han recaudado 1,2 millones de euros, esto es, el 25 por ciento de toda la ciudad.