Las Magas de Enero de Valencia no contagian la magia

La perspectiva de género en los Reyes Magos ya la reivindicó Gloria Fuertes

Presentación de las "Magues de Gener 2023" para la "Festa de la infantesa".
Presentación de las "Magues de Gener 2023" para la "Festa de la infantesa". FOTO: Kai FORSTERLING EFE

El Ayuntamiento de Valencia estará muy pendiente, el próximo día 15 de enero, del éxito -o no- que pueda tener la octava cabalgata de Les Magues de Gener, la pretendida “expresión cívica y festiva para celebrar el solsticio de invierno” y que el año pasado registró un pinchazo de asistencia de público memorable.

Pese a que el Consistorio de la capital, con el empeño del alcalde, Joan Ribó, lo ha metido con calzador en el apartado de fiestas tradicionales, esta celebración no tiene ninguna raigambre popular por mucho que se le quiera buscar precedentes en la fiesta de la Infancia con la que, durante la República y en el periodo de la Guerra Civil, el gobierno legítimo quiso animar a los niños y hacerles olvidar durante un rato las penurias que provocaba la contienda.

Quizá sea por las restricciones pandémicas que aún se vivían el año pasado cuando se celebró la cabalgata estática, o por el escaso tirón emocional que entre los más pequeños pueden tener conceptos abstractos como la libertad, la fraternidad y la igualdad, lo bien cierto es que las tres magas tuvieron el año pasado muy poca magia, nada comparable con la tradicional Cabalgata de Reyes que derrama emoción infantil a raudales.

Más pendientes de los incidentes que de la asistencia masiva

Desde el Ayuntamiento de Valencia, fuentes del equipo de Gobierno restan trascendencia al acto: “es una de las mil celebraciones festivas que realiza el Ayuntamiento” y sí que critican que la polémica creada alrededor de esta fiesta sea mucho mayor que la trascendencia de la misma en el calendario festivo.

Quizá por ello, en el dispositivo de seguridad que desplegarán tanto la Policía Nacional, como sobre todo, la Policía Local, pesará más los altercados de hace unos años originados por grupos de extrema derecha, que no la presencia de público que no se prevé masiva, ni mucho menos.

Los Reyes con perspectiva de género

Si bien la cabalgata de las Magues de Gener no pretende ser el contrapunto a la de los Reyes Magos del día 5 de enero, el paralelismo es claro, y también la escenografía, con las Reinas accediendo al balcón municipal para saludar a los niños congregados. Además, quienes critican esta celebración de forma más furibunda sí que consideran casi como una provocación el contrapunto femenino de los Magos de Oriente.

Sin embargo, la trasposición de los Reyes Magos bajo el tamiz de la perspectiva de género ya lo hizo hace años la genial escritora Gloria Fuertes, quien se preguntó por qué los Magos de Oriente (que nadie dijo que fueran célibes) no pudieron acudir acompañados por sus mujeres a un momento tan trascendental y místico como debió ser la adoración del Niño.

Bajo los nombres de Melchora, Gaspara y Baltasara, la genial escritora que siempre reivindicó la igualdad de género en un momento en el que hacerlo te podía llevar a la cárcel, creó unos personajes dulces como solo ella sabía hacer. De este modo, ya en los años 40 del siglo pasado y con el formato de una obra de teatro, las mujeres de los Reyes Magos adoraron al niño y siempre bajo el prisma pragmático de la genial poeta (nunca quiso denominarse poetisa), le ofrecieron sopitas de leche con pan y escabeche para librarlo del frío que debía hacer en Belén aquel lejano y, éste sí, mágico día 25. Juzguen ustedes:

Sopitas de leche

con pan y escabeche,

que el Niño que nace,

verás lo que hace.

Verás cómo ama.

Verás cómo crece.

Llevemos al Niño

sopitas de leche

con pan y escabeche...