Ainhoa Arteta, ante el reto de cantar “Mirentxu” en euskera

La soprano, imparable, presenta hoy y el domingo la zarzuela de Jesús Guridi y asegura que las “todas las cultura en España suman”

66 Edición de los Premios Ondas 2019
Arteta cantará hoy y el domingo dos funciones de "Mirentxu", la zarzuela de Jesús GuridiJose Irún (fotográfo oficial Premios Ondas) Europa Press

Acaba lo ensayos en el Teatro de la Zarzuela y parece como si nada. Y eso que se alargaron y que lleva unos días de no parar, pero Ainhoa Arteta tiene siempre una sonrisa a la mano, una respuesta inteligente. El Teatro de la Zarzuela, dice ella que le ha hecho un regalazo en forma de obra, el poder cantar “Mirentxu” en vasco en dos funciones, hoy y el domingo. “Llevo una vida muy movida casi desde que nací. Lo que pasa es que yo misma voy buscando caña”, dice nada más empezar la conversación. Se le llena la boca cuando cuenta que la zarzuela de Guridi es “maravillosa”. Da le sensación de que paladea cada sílaba. “Jamás pensé que pudiera cantar la obra. Es un personaje que me llena de emoción. Y con ese final, que es tremendamente emocionante, cuando la última imagen que ve la protagonista es la de su madre, que está ahí arriba..., como la mía”. Y se percibe una emoción que no quiere disimular.

Su “amatxu”, como ella la llama, está muy presente en sus palabras y en su vida, “claro que sí. Ten en cuenta que la sociedad del País Vasco en muy matriarcal. Allí las madres, las hermanas, las tías, las primas poseen un peso enorme. Y es que la que al final dice la última palabra es la madre, no nos vamos a engañar. La mía es la que me sacó adelante”, asegura con orgullo. ¿Y ella ejerce de matriarca? ¿Yo? Claro. En casa soy la pokemon. Eso me dicen, que evoluciono según las necesidades. Marco mucho mi territorio”, y rompe a reír.

Volvemos a la zarzuela y dice que le gusta que se cante en “ese euskera de toda la vida. Se habla, además de temas populares y yo lo disfruto muchísimo. La pena es que pasa rápido, todo pasa rápido, y con este ritmo de vida no te da tiempo a metabolizarlo, a degustarlo. Quizá dentro de un tiempo, cuando me vea de viejecita, tendré tiempo para recordarlo. Y me gustará”.

Ni divisiones ni diferencias

Destaca la generosidad del coliseo y de su director, Daniel Bianco: “Estamos hablando de poner en escena un idilio pastoral en un idioma como es el euskera por primera vez. Me parece algo muy muy importante. Y con todo lo que ello significa y lo que lleva implícito: que somos muchas culturas en España, que estamos para sumar y que todos vamos en el mismo barco y formamos parte de lo mismo. A mi siempre me han acogido con mucho cariño allá donde he ido. El euskera es de todos. Disfrutemos de la diversidad y de la cultura y no nos detengamos en divisiones ni en diferencias, sino en enriquecernos. Me encanta que la obra tenga este mensaje con este guiño”, comenta con orgullo.

Hoy viene su padre a verla. Y al decirlo se le nota una emoción que contagia. Y habla de que es una obra con abundantes zortzikos, de que de cría formaba parte del coro de Santa Águeda y de cuando salían a cantar, de las niñas que están hoy en el coro, que cantan de maravilla “es para robarlos”, se le escapa. “A mí me llega al alma porque es mi lengua materna. Y me ilusiona”.

Cualquiera, como usted o yo que de euskera no tenemos conocimientos, podemos pensar que es una lengua complicada y que cantada puede serlo aún más. Le preguntamos a Arteta, que disipa temores: “Para cantarla no es difícil. Se habla con la vocalidad muy adelante. Este idioma, como también le sucede al ruso, no son complicados porque son muy directos. Yo, además, lo tengo a pie de boca". Y es que explica que es "una gran desconocida. Sería estupendo que hubiera más obras en este idioma, que se hablara más". Y nos da un ejemplo que creo que no vamos a olvidar con facilidad: luna está formada por dos palabras, que significan muerte y luz: luna es la muerte de la luz. Pura poesía. "No utilicemos las lenguas como si fueran armas arrojadizas", nos dice.

La promoción del disco que grabó hace un año también la tiene de un lado para otro. Y vuelve a salir la "amatxu" porque el álbum recoge zarzuelas y boleros que ella cantaba de chica en casa con su madre. Lo cantaba todo. Y son los temas que ha reunido este trabajo que lleva por título "La otra orilla" y que agrupa desde temas como "Quiéreme mucho", "Volver, volver", "Ansiedad" o "Cuando llegue el mar".