Silvia Abril y Andreu Buenafuente sobre unos Goya poco convencionales: “Este reto hace quince años no se hubiera podido hacer”

“No estamos aquí para dar demasiada caña a nadie”, ha dicho Abril sobre los Goya, a los que acudirán Almodóvar, Garzón y Arrimadas

A falta de seis días para que la ciudad de Málaga comience a pertrecharse con sus mejores galas, llene sus calles de estímulos culturales y se convierta durante veinticuatro horas en el epicentro de la celebración por antonomasia del séptimo arte, la dupla de cómicos, actores, presentadores y compañeros de vida compuesta por los carismáticos Silvia Abril y Andreu Buenafuente ha comenzado la semana con una defensa explícita de su libertad de expresión: “Nuestras únicas líneas rojas serán aquellas que tengan que ver con el sentido común y con el del espectáculo”, señalaban durante la rueda de prensa que esta mañana acogía la Academia de Cine a modo de aperitivo informativo sobre las novedades y variantes que se avecinan de cara al sábado.

Esta la cuarta vez que el de Reus se enfrenta a la difícil tarea de capitanear el barco de los Goya, mientras que en el caso de la humorista hablamos de la segunda. A pesar de este pequeño apunte diferenciador ambos repiten juntos como maestros de ceremonia por segundo año consecutivo y el abrazo y la acogida de la gente es una demostración de cariño popular que ha terminado convirtiéndose en rutina: “Insisto, me hago mayor y estoy especialmente sensible. Pero a la gente le hace como mucha ilusión que seamos nosotros los que presentamos la gala de nuevo. De vez en cuando me paran por la calle y me dicen, “¡que vayan muy bien los Goya”! o ¡felicidades!", como si me hubieran dado uno (risas). Sin duda eso es algo que me llevaré toda la vida. Parece que a la gente le hace ilusión que nosotros estemos ahí y a nosotros consecuentemente nos hace ilusión que seamos capaces de despertar esas ganas", ha reconocido Buenafuente.

La edición número 34 de los Premios Goya que durante estos días ultima su puesta de largo ha elegido las instalaciones de un lugar tan poco cinéfilo como el Palacio de Deportes Martín Carpena de la ciudad de la biznaga para recibir a la comunidad del cine. Comparativamente más grande que otros espacios estas instalaciones deportivas han supuesto para todo el equipo del Terrat (productora audiovisual fundada por Buenafuente que se encarga de la realización de la gala ), tal y como indica el presentador de “Late Motiv”, un “auténtico desafío creativo”, ya que “hemos tenido que inventarnos un teatro del Carpena. Este reto probablemente hace quince años no se hubiera podido hacer”. Asimismo, el presidente de la Academia, Mariano Barroso, quien también ha acompañado a los presentadores, ha apostillado: “Más de 350 personas han trabajado incansablemente para que esto salga adelante. No hay ninguna otra gala comparable en este país y nuestro deber es estar a la altura. Se ha construido una grada con capacidad para más de 500 personas, un escenario de 580 metros cuadrados refugiado por un techo técnico que pesa 20 toneladas”. Esta espectacular recreación de un recinto apto para espectáculos ha tenido que ser construido ex profeso para la ceremonia debido a las carencias evidentes con las que contaba el recinto.

Tras calificar la consabida fiesta del cine de este año como “un gran gran show de entretenimiento visual” y recalcar el peso capital que tendrán las pantallas en el proceso de ambientación de la gala, la actriz Silvia Abril ha querido transmitir tranquilidad a través de un mensaje especialmente dirigido a todos aquellos admiradores confesos de los actores y actrices que pasearán por la alfombra roja el próximo 25 de enero: “El año pasado nos quedamos con la sensación de que la gente no pudo disfrutar del todo de la celebración. Sabemos que hubo muchos que se quedaron fuera sin ninguna opción audiovisual que les permitiera seguir todo lo que estaba pasando dentro pero este año eso no va a ocurrir. Se van a habilitar una serie de pantallas fuera para que la gente pueda disfrutar también”, ha comentado.

Entre las sorpresas que poco a poco se han ido desvelando destacan algunas dentro del terreno de las actuaciones como la presencia del pianista internacional Jamie Cullum, el guiño local que se llevará a cabo con el despliegue del Chorus Line, el musical dirigido por Antonio Banderas, la participación de la extriunfita Amaia y Celia Flores (hija de la cantante malagueña) de cuya música se servirán para rendir homenaje a la figura de Pepa Flores, premiada con el Goya de Honor 2020 y cuya representación siguen llevando con rigurosa discreción desde la organización: “Si queréis saber quién recogerá el premio en nombre de Pepa, tendréis que esperar al sábado”, ha indicado al respecto Barroso. La operatividad de los dichosos sobres que en pasadas ediciones supusieron algún que otro retraso en el discurso de agradecimiento de los premiados se modifica esta vez y añade un útil elemento a su estructura: una lengüeta de la que poder tirar para abrirlo que sin duda evitará cualquier tipo demora o destrozo estético innecesario.

También se han revelado algunas de las confirmaciones de personalidades del mundo de la política que acudirán finalmente a la gala tras conocerse hace pocos días la negativa del líder de Vox, Santiago Abascal a la controvertida invitación de la Academia. El recientemente estrenado en el cargo Ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, el Ministro de Consumo Alberto Garzón, Juan Manuel Moreno Bonilla o la portavoz de Ciudadanos en el Congreso Inés Arrimadas serán algunas de las caras conocidas. Pero sin duda, una de las participaciones estrella de la noche será la de Ana Abril. “Quisiéramos confirmar la presencia de la madre de Silvia, que es mi suegra. Se llama Ana Abril y me parece que es una auténtica autoridad en lo suyo” ha señalado entre las risas de los asistentes Buenafuente antes de que Abril terminara rematando de manera jocosa: “Osea que básicamente Andreu va a estar con el culo más prieto durante toda la ceremonia”.