Las 10 películas imprescindibles de Keanu Reeves

El intérprete cumple hoy 56 años con una filmografía repleta de trabajos discretos, pero entre los que se pueden rescatar unos cuantos

Keanu Reeves cumple hoy 56 años y lo hace como uno de los actores más famosos del planeta, aunque en los últimos años ha atraído más miradas por su vida personal que por la profesional. Y es que nunca ha destacado por sus grandes dotes interpretativas. De hecho, en este sentido ha sido más criticado que alabado. Tampoco se puede decir que elija muy bien sus proyectos. La mayoría de su filmografía está conformada con películas discretas o, directamente, bastante malas. Sin embargo, hay algunas que deben ser vistas, y no existe otro mejor día que en su cumpleaños.

“Matrix” (1999)

La primera no tiene misterio. Más que un largometraje fue una revelación, un aviso de lo que sería el siglo XXI y el nuevo camino que tendría que emprender el cine. Y la escasa gestualidad y el elevado conocimiento de las artes marciales de Reeves era ideal para el personaje de Neo. Lo petó, y los cinéfilos se emocionaron con esta nueva saga, que les decepción con se secuela y más aún con la tercera entrega. La cuarta está prevista para 2022. Será una oportunidad para relanzar la saga o acabar de destrozarla, y algo parecido podríamos decir con Reeves, confiar en que aún le quedan grandes películas por rodar o perder esa completa esperanza.

”Drácula de Bram Stoker” (1994)

Siéntese y disfrute. Esta película es cine en estado puro. Coppola no pasará a la historia por ser un gran director de actores, pero su trabajo con Reeves en esta película es la excepción, pues es su mejor interpretación. Puede que también le ayudasen dos de los mejores actores de la época (y de los días actuales) Gary Oldman y Anthony Hopkins. O que la capacidad interpretativa de Winona Ryder ha causado las mismas dudas que la de Reeves.

”John Wick” (2014)

El público pide más y más de “John Wick”, que ya va por su tercera película. El personaje recuerda a un Neo más bohemio y enmarcado en un universo más normal (si es que esa palabra puede usarse para describir esta película). Lo cierto es que Reeves encaja en esta cinta de una manera excepcional, el director y la trama hacen el resto.

”La casa del lago” (2006)

Si es de esos a los que el romanticismo exacerbado le produce náuseas, entonces sáltese esta película. Tuvo mejor recepción entre el público que en la crítica, y es que a la gente le encanta ver esos grados tan excesivos de amor, pero la película como tal es mala. Y la pareja Reeves-Sandra Bullock no tiene la química que demanda la historia.

”Pactar con el diablo” (1997)

Esta película requiere paciencia porque dura casi dos horas y media y durante bastantes momentos se ralentiza en exceso. Sin embargo, vale la pena esperar por las secuencias antológicas, icónicas que, en realidad, están protagonizadas por Al Pacino no por Reeves, que es un mero instrumento de la trama.

”Las amistades peligrosas” (1988)

Esta película situó a Reeves en el foco de Hollywood. Compartió reparto con Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer o Uma Thurman, siendo la primera vez que formaba parte de un elenco de renombre. La cinta fue muy bien valorada por el público y por la crítica, e incluso ganó 3 Oscars a pesar de ser un proyecto europeo (Reino Unido) y a finales de los 80 a los norteamericanos les costaba mucho más que ahora premiar a películas extranjeras.

”Le llaman Bodhi” (1991) (también muy conocida por su nombre en inglés, “Point Break”)

En un tiempo en el que las mujeres eran mucho menos que una minoría en Hollywood, Kathryn Bigelow llamó la atención de la industria con esta película, pero ha terminado decepcionando, convirtiéndose en un grupo de música con un solo “hit” (bueno, también dirigió “En tierra hostil”, de 2008). Igual que ocurre con los “hit”, no tienen por qué ser de calidad, solo tener algo que enganche al público. Lo mismo sucede con este largometraje en el que Reeves es eclipsado por el otro protagonista, nada más y nada menos que Patrick Swayze. Surf, FBI y homoerotismo formaron el cóctel de uno de los primeros éxitos de los 90, y que aún sigue en la memoria de los cinéfilos.

”Mi Idaho privado” (1991)

1991 fue el año de Reeves, porque si “Le llaman Bodhi” fue un éxito, “Mi Idaho privado también. Pero claro, si en la primera cinta era Swayze el que deslumbraba y atrajo más público, en este caso era River Phoenix (logró el premio al mejor actor en Venecia por este trabajo), la megaestrella del momento, icono juvenil y sexual que acabó muriendo solo dos años después del estreno de esta película, lo que le ha dado aún mayor dimensión hasta el punto de que existe un documental sobre cómo se rodó. Pero hay que verla porque Gus Van Sant se saca de la manga una historia trágica hasta la saciedad y la decora con su sexto sentido para añadir dramatismo a través de las imágenes.

“Speed” (1994)

Es mala, muy mala. Pero por alguna extraña razón algunas películas de pésima calidad se convierten en largometrajes de culto. Ésta es uno de ellos. Todas las personas a las que le gusta el cine la han visto, es imprescindible porque desde el planteamiento al desarrollo de la trama pasando por las interpretaciones y los efectos especiales, todo es una locura. Tanta locura y tan mala que una cinta que debería ser dramática se ha transformado en comedia.

”Johnny Mnemonic” (1995)

Esta entra en la lista por curiosidad, no por ser imprescindible. La trama se sitúa en 2021, el año que viene, así que podréis ver las andanzas de Reeves en nuestro futuro cercano antes de que ocurra según esta película. ¿Acertará en esta ocasión la ciencia ficción?