El anonimato le cuesta a Banksy una de sus mejores obras

El artista ha perdido una batalla legal y los derechos de autor de “Flower thrower”, hecho que podría servir de antecedente para el resto de sus creaciones

Las paredes de Cisjordania de Jerusalén fueron objeto de Banksy para una de las mejores y más famosas obras de Banksy: “Flower thrower” (“Lanzador de flores”). Sin embargo, el especial carácter y estilo del artista han hecho que pierda los derechos de autor de la pintura, tras dos años luchando contra la compañía de tarjetas Full Color Black en los tribunales.

Una derrota que podría servir de antecedente para el resto de sus creaciones

Según recoge “Daily Mail”, los jueces han dictaminado que el pintor no podrá reclamar una marca comercial para la pieza “porque no puede ser identificado como el propietario incuestionable de tales obras, ya que su identidad está oculta”. Es decir, la marca registrada de Banksy está en peligro. La firme convicción del artista de no revelar, ni por activa ni por pasiva, su nombre y apellidos, han provocado que la justicia le arrebate cualquier control sobre “Flower thrower”.

“Los derechos de autor son para los perdedores”, afirmó en su momento Banksy, así como prometió nunca comercializar sus obras. Pues, lo que se hace en la calle, pertenece a la calle.

Banksy solicitó a una marca comercial de la pieza, que fue pintada hace 6 años. Sin embargo, una empresa de tarjetas lo impugnó porque el artista no quería comercializarlo. Ante esto, en octubre de 2019 abrió una tienda para vender sus obras, pero matizó que el único propósito era “cumplir con sus obligaciones de marca registrada”.

Sin embargo, Banksy ha decidido permanecer en anonimato y sus esfuerzos para proteger su arte del capitalismo han fracasado. “También decidió en voz alta expresar su desprecio hacia los derechos de propiedad intelectual”, explicaron los jueces.