Y el fuego visitó a los Testigos de Jehová

Después de arrasar en la última edición del Festival de San Sebastián, aterriza en las salas españolas “Beginning”, la polémica, devastadora y fascinante ópera prima de la cineasta georgiana Dea Kulumbegashvili

En «Beginning», un grupo de extremistas quema la sede de una remota comunidad de Testigos de Jehová
En «Beginning», un grupo de extremistas quema la sede de una remota comunidad de Testigos de JehováImdbImdb

Viene precedida por el ruido, la luz y la controversia que envuelve a las obras prometedoras. Avalada por esa pretensión cinematográfica que Truffaut definía como la capacidad de “filmar la belleza pero sin que se note” y arropada por una crítica polarizada perfectamente capaz de ensalzar su carácter provocativo y su plasticidad visual o denostarla sin piedad al grito de “bodrio psicologista”. La ópera prima de la directora Dea Kulumbegashvili ha logrado sacudir de forma arbitraria el juicio de la crítica especializada mucho antes de aterrizar en las salas y multiplicado, por ende, el nivel de expectación en la audiencia.

¿Por qué “Beginning” se convirtió en la última edición del Festival de San Sebastián en la película más galardonada de la historia del certamen? Tratar de dar respuesta a esta pregunta basándonos de forma exclusiva en los criterios particulares de quien esto escribe resultaría ciertamente fariseo e insuficiente. Mejor dejar que sea esta talentosa cineasta –después de concatenar infinidad de problemas logísticos durante su homérico y fallido viaje a Madrid para la promoción– quien desgrane al otro lado de la pantalla desde la georgiana ciudad de Tiflis las particularidades de la cinta y revele y contextualice algunas de las claves del revuelo generado.

Un fotograma de "Beginning"
Un fotograma de "Beginning"SurtSurtsey

Violencia irrespirable

En “Beginning” todo sucede a través de la consecución de planos fijos con la dilatada cadencia de los tiempos muertos, con el silencioso transcurrir de la pausa. Tanto en el escenario escogido por Kulumbegashvili para ubicar la historia, que en este caso se identifica con un remoto pueblo montañoso habitado por una comunidad de Testigos de Jehová, como en el interior de Yana, protagonista y mujer del líder religioso, atenazada por el sufrimiento y hostigada por la violencia irrespirable y patriarcal que la rodea. “Cuando la Unión Soviética se diluye, la sociedad georgiana se vuelve tremendamente religiosa. Eso se explica yo creo porque después de tantos años de vivir en una especie de burbuja en la que todo parecía idílico y presenciar con resignación la caída de esa aparente perfección, la población necesitaba algo sustitutivo. Algo a lo que volver a aferrarse para recuperar la esperanza. Y optaron por la religión. Ahora mismo la Iglesia cristiana-georgiana es la institución más fuerte del país, más que cualquier partido político o asociación civil”, explica la joven directora.

En el momento en el que Yana, interpretada de forma reveladora por la actriz Ia Sukhitashvili, se enfrenta con su hijo a la soledad de una casa vacía tras la ausencia momentánea de su marido (quien viaja para encontrar financiación para una nueva iglesia después del ataque de un grupo de extremistas a la propia sede de la comunidad), los sentimientos y el turbador entorno, comienzan a estrecharse peligrosamente. Sin embargo esa violencia, no tiene para Kulumbegashvili, cualidad de exclusiva: “No quería dar a la violencia un tratamiento específico porque considero que es un elemento que ya forma parte del tejido de la vida cotidiana. No quería que transcurriera con una velocidad distinta o a través de prisma diferente, sino que se introdujera en el relato como muchas otras emociones que se desarrollan en la historia”.

La ganadora de una Concha de Oro asegura que “no pretendía que Yana fuese simplemente una persona de un pueblo pequeño ubicado en una región concreta y remota. Su sufrimiento y su dolor se corresponde con el de mujeres de todo el mundo que ejercen todo tipo de profesiones y que tienen cualquier tipo de vida”. Y en mitad de esa espesura, de ese encorsetamiento asfixiante, se produce una violación. Y uno la ve de lejos, casi como un cuadro en movimiento. “Si hubiese rodado esa escena acercándome demasiado, tengo la sensación de que hubiera generado en el público ganas de intervenir ¿no? Mi intención era que la audiencia, viéndolo desde una distancia neutra, avanzase, eligiese el ritmo con el que llegar a su propia percepción y decidiese ahí decidiese qué emociones le despierta lo que está contemplando”, indica. Aún consciente de la agitación que su trabajo ha despertado, reconoce no encontrarse cercana a la provocación. “Me resulta muy interesante este término. No sabría decir con exactitud lo que es, pero supongo que tiene que ver con algo creado para causar escándalo. Sé que “Beginning” es una película que puede suscitar debate, abrir diferentes vías de conversación… pero desde mi punto de vista el diálogo no es provocativo”. La valentía creativa, tampoco.

¿Quiénes son los buenos?

El maniqueísmo religioso orbita a lo largo de la película sin pretender convertirse tampoco en el eje central del relato. Existen personas que deciden hacer el mal y quienes que optan por lo contrario, pero la violencia forma parte de lo que somos, de lo que nos construye como individuos. Eso es lo que parece decir la directora cuando muestra escenas de un esteticismo abrumador pese a lo incómodo, inmoral o incorrecto de las acciones que las acompañan. “La percepción del mal yo creo que ha experimentado cambios a través del tiempo gracias a la evolución de nuestro pensamiento y de nuestras normas morales. Hemos demostrado que somos altamente adaptables, pero muchas veces me pregunto cuál es nuestra verdadera naturaleza. Es simplista pensar que el mal son los demás y nosotros no. No hay que reducirlo todo a esa dicotomía del bien y el mal porque siempre hay matices en los actos de las personas”, apostilla la autora.
Ia Sukhitashvili interpreta a Yana, mujer del líder religioso de una comunidad de Testigos de Jehová en "Beginning"
Ia Sukhitashvili interpreta a Yana, mujer del líder religioso de una comunidad de Testigos de Jehová en "Beginning"SurtseySurtsey