J. J. Benítez: " Hay un alto porcentaje de extraterrestres violentos. Son un peligro potencial para nosotros”

El escritor resumen su investigación sobre el fenómeno ovni en «Mis “Primos”» y alerta: son civilizaciones diferentes, no humanas, muchas de ellas violentas que agreden a los hombres, los secuestran y suponen todo un reto para los militares

El escritor y periodista J.J. Benítez
El escritor y periodista J.J. Benítez FOTO: MIGUEL GARROTE

J. J. Benítez lo defiende: los ovnis existen. Lleva años estudiando este fenómeno. Toda una vida que ha resumido en un libro: «Mis “Primos”» (Planeta). Una obra donde reúne 250 casos registrados de estos contactos entre los hombres y todas esas criaturas procedentes de otros mundos. Pero el escritor alerta. No hay que caer en clichés y tener mucha precaución y cuidado. Procedente de civilizaciones diferente y muchos de ellos son violentos, agreden a los humanos y hasta nos secuestran para examinarnos.

¿Le son tan familiares los ovnis?

Llevo cincuenta años de investigación del fenómeno ovni y son casi de la familia. Hubo cuatro ocasiones en que vi sus naves. Han sido los momentos más emocionantes. Cuando te das cuenta de que no tienen que ver con aviones y helicópteros, te impacta. Sé que son unas civilizaciones que no son humanas, muchas vienen aquí desde antes de que el ser humano sea ser humanos.

¿Desde cuándo vienen?

Que sepamos hay constancia en rastros rupestres de alrededor de unos 29.000 años. A lo largo de la historia, hay testimonios de ellos relacionados con batallas, conquistas y, desde luego, religiones. Son seres que han vivido la alta tecnología, que tienen la capacidad de intervenir en acontecimientos y la evolución del ser humano. Han abierto murallas, destruido flotas. Bueno, quizá, una de las cosas más llamativas es su influencia en la creación de religiones. Algunas podrían obedecer a la presencia de civilizaciones de este tipo, que, por su naturaleza, y hace 3.300 años antes de cristo, eran consideradas como mensajeros de un dios, aunque no lo eran. Eran civilizaciones desarrolladas.

¿Y a qué vienen?

Yo supongo que, igual que nuestros científicos van a una selva, un espacio remoto o a un pueblo de la edad de piedra, ellos se interesan por nuestra civilización y costumbres. Ellos nos pueden llevar 50.000 años de ventaja. Me imagino que les interesará todo. Ha habido ochocientos casos de secuestro. A esas personas les han hecho chequeos médicos de toda clase. Es una constante. Muy frecuente. Sospechamos que su interés se debe a que desean tener constancia de cómo funciona nuestro organismo, pero son puras especulaciones.

¿Cómo son?

Hay un porcentaje de casos en que el aspecto físico es totalmente humano, con la cabeza un poco más grande y a veces más bajos o altos. Hay varias civilizaciones. Lo que cuentan algunos testigos es que hay casos en que existen seres con un solo ojo en la frente.

¿Son varias culturas?

Sospechamos que vienen de otras galaxias, pero es una especulación. Hay millones de galaxias y de soles. Lo que sucede es que no entendemos cómo logran vencer las grandes distancias. No lo sabemos. Pueden venir de otras dimensiones, pero no sabemos ingresar en ellas. No hay información sobre eso.

No siempre son pacíficos. Un 52 por ciento son agresivos.

Hay casos en que ha habido agresión física por su parte sin ninguna justificación. No tenemos ni idea de la razón o el motivo. Hay que ser prudente con esos tripulantes y no acercarse. Hay un alto porcentaje de ellos que son violentos. Son un peligro potencial para nosotros. Esto ha sido a lo largo de la historia. No es solo de una época de nuestra reciente. Tenemos testimonios de que han pasado a cuchillo y han quemado vivos a mucha gente. Hay que tener prudencia.

¿No los disuade nuestro arsenal?

A raíz de las explosiones de Hiroshima y Nagasaki se han incrementado avistamientos de ovnis. Puede que estén preocupados por nuestra capacidad atómica, que podría afectar a otros planetas cercanos.

¿Y curan?

Hay casos de sanación en todo el mundo. Un médico que tenía parálisis observó un objeto en Francia, ese objeto lo ilumina y la parálisis desapareció. Pero Hay casos de gente que estuvo demasiado cerca y ha muerto congelada o por radiación.

¿Qué le dicen los militares de ellos? ¿Son peligrosos?

Aseguran que son técnicamente superiores. Para los militares supone una amenaza. De hecho, el tema ovni está clasificado. Es alto secreto. He entrevistado a ochenta pilotos civiles que han tenido encuentros y que no tienen la menor duda de que esa gente está preparada. Tienen una capacidad técnica bastante importante y poseen armas que, en los casos que he investigado, son de un fuerte poder destructivo. Por ejemplo, en Cuba, en el 67, hubo una alerta ovni, salieron dos cazas, vieron una esfera enorme y recibieron la orden de disparar. Pero antes de que lo hicieran, el ovni desintegró uno de los cazas.

¿Pero ellos tienen pruebas?

Naves estrelladas. En Nuevo México existen testigos que vieron una antes de que llegaran los militares. Estos saben lo que tratan y lo estudian desde la Segunda Guerra Mundial. No creo que exista un plan para establecer contacto, pero sí hay una base que nadie conoce. Un coronel americano escribió su experiencia e incluía descripciones de sus cráneos. Nos llevan miles de años de ventaja.

¿Cómo son sus naves?

Hay muchos tipos, igual que existen muchos tipos de automóviles. Son diferentes, pero guardan un elemento común: el disco o la cúpula. Aunque hay variantes: columnas, rectángulo...

¿Cuál es el motivo de las visitas?

Habría que ser prudente porque no sabemos qué es lo que quieren.

¿Ha tenido problemas por creer en el fenómeno ovni?

Al principio en los 70, porque la gente no lo entendía o se burlaba o me criticaba. Eso ha pasado. La gente comprende que no puedes sostener 50 años investigación si no hay algo cierto.