Qué es la Orden de la Jarretera, la distinción británica que Isabel II dio a Felipe VI, y qué tiene que ver con la Orden del Toisón de Oro española

La Orden, la más prestigiosa del Reino Unido, cuenta entre sus filas con figuras tan importantes como el Rey de España, de Holanda y de los Países Bajos y su origen tiene que ver con la leyenda del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda

El rey Felipe VI, tras ser investido como nuevo caballero de la Orden de la Jarretera /Efe
El rey Felipe VI, tras ser investido como nuevo caballero de la Orden de la Jarretera /Efe

Aunque la reina Isabel II ya concedió a Felipe VI el ingreso a la Orden de la Jarretera como “Caballero extranjero” durante la visita de los Reyes de España al país británico, en julio de 2017. No fue hasta el 17 de junio de 2019 cuanto tuvo lugar la ceremonia de investidura, ya que la orden cuenta con unas estrictas tradiciones inspiradas en la leyenda del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda. Además de Felipe VI, al que acompañaba la reina Letizia, también se invistió como caballero al rey Guillermo de Holanda en presencia de su esposa, la reina Máxima. Pero ¿Qué es exactamente esta orden y qué tiene que ver con la Orden del Toisón de Oro española?

Orígenes de la Orden de la Jarretera

Poco se sabe sobre los orígenes y la finalidad de la orden y del significado de sus emblemas, ya que los registros más antiguos se perdieron en varios incendios. No obstante, aunque la leyenda más conocida es la protagonizada por el rey Eduardo III durante un baile que ofrecía en el Palacio Eltham. Mientras el monarca bailaba con Juana de Kent, la primera Princesa de Gales, este le colocó una liga que se le había desprendido. Ante la mirada atónita de los presentes, el rey pronunció la frase que quedaría como lema de la orden: “Honi soit qui mal y pense” (Que se avergüence quien de esto piense mal).

Según otra teoría, más aceptada que la anterior, el rey Eduardo III habría intentado con la formación de la orden una vuelta a la mesa redonda de los Caballeros del Rey Arturo. Al monarca le encantaba disfrutar junto a su corte de festejos que evocaban los tiempos del mítico rey, con torneos de justa y mesa redonda incluida. Según los partidarios de esta versión, mientras el rey proclamaba la orden como una simple evocación a los tiempos de Arturo, su verdadera finalidad era crear un movimiento formado por caballeros, quienes habían servido a Inglaterra durante la Guerra de los Cien Años contra Francia, que lo apoyaran en su pretensión al trono francés y que el lema de la misma, “Honi soit qui mal y pense”, iba dirigido a cualquiera que se opusiera a este acto.

Lo que sí se sabe con exactitud es que la orden, la más prestigiosa del Reino Unido, fue creada en 1348 por Eduardo III y que el monarca del país y el príncipe de Gales son siempre miembros junto con veinticuatro varones o mujeres. Asimismo, los miembros masculinos son conocidos como los compañeros caballeros, y los miembros femeninos son conocidos como las señoras compañeras (no «damas», como en la mayoría de las otras órdenes de código de caballería británicas). La orden también incluye a otros miembros, llamados caballeros y damas reales (miembros de la Familia Real británica) y caballeros y damas extranjeros (monarcas de Estados extranjeros). Por último, el anuncio de nuevos miembros se realiza siempre el 23 de abril, el día de san Jorge, el patrón de la Orden y de Inglaterra.

¿Qué tiene que ver con la Orden del Toisón de Oro española?

Insignia de la Orden del Toisón de Oro
Insignia de la Orden del Toisón de Oro FOTO: La Razón (Custom Credit)

La Orden del Toisón de Oro es una orden de caballería fundada en 1429 por el duque de Borgoña y conde de Flandes, Felipe III de Borgoña. Es una de las órdenes de caballería más prestigiosas y antiguas de Europa, y está muy ligada a la dinastía de los Habsburgo y a las coronas de Austria y España. El actual gran maestre de la rama española es Felipe VI, rey de España, y el actual de la rama austriaca es Carlos de Habsburgo-Lorena, jefe de la Casa de Habsburgo.

Gracias al poder económico que había ido ganando el ducado de Borgoña desde el reinado de Ricardo I el Justiciero, en 1419 Felipe III intentó convertir el ducado en un nuevo Estado situado entre Francia y el Sacro Imperio, recuperando así el antiguo reino de la Lotaringia, surgido de la herencia de Carlomagno. Así, Felipe III, mediante herencia, fue incorporando a su poder los condados de Flandes, Artois, los ducados de Brabante, Luxemburgo y Limburgo, junto a los feudos de Henao, Zelanda y Holanda. Frente a tal expansión, era preciso crear una institución para garantizar la fidelidad de los monarcas de todos esos territorios.

En ese momento, Inglaterra era aliada de este ducado y en 1.422 Felipe III fue elegido miembro de la Orden de la Jarretera, pero este rechazó el nombramiento para no indisponerse con el rey de Francia, Carlos VII de Valois. Por ello, optó por crear una orden propia, la Orden del Toisón de Oro inspirándose en el modelo de la Orden de la Jarretera. Su constitución se realizó en 1429 conmemorando la celebración de su matrimonio con la princesa portuguesa Isabel de Avis, hija del rey de Portugal Juan I, celebrada en la ciudad de Brujas el 10 de enero de 1430.

Al igual que su hermana inglesa, la Orden estaba en origen restringida a un número limitado de caballeros (24), no obstante este número fue incrementándose primero a 30 en 1433 y más tarde a 51 en 1516. Por otro lado, al igual que la orden británica, el líder de la Orden, en esta ocasión conocido como “gran maestre”, es el rey de España, Felipe VI. No obstante, el liderazgo de la Orden es compartido con Carlos de Habsburgo-Lorena, jefe de la Casa de Habsburgo.