Cultura

¿Cuánto costó la campaña militar contra Filipo de Macedonia?

En 351 a. C., el presupuesto de manutención de las tropas contra el rey macedonio era de 92 talentos, unos 2,75 millones de dólares

Demóstenes ha quedado en la Historia como uno de los grandes oradores griegos
Demóstenes ha quedado en la Historia como uno de los grandes oradores griegos FOTO: La Razón

El célebre político y orador griego Demóstenes (384-322 a.C.) nos ha dejado en la “Primera Filípicaun detallado presupuesto económico de lo que costaría enviar y mantener en su mínimo indispensable a un ejército que hiciera frente a la amenaza militar del rey Filipo de Macedonia (382-336 a.C.), padre de Alejandro Magno. Durante toda su carrera política, Demóstenes fue consciente del peligro que suponía para los intereses de Atenas, y de Grecia en su conjunto, la política expansionista de Filipo, a quien consideraba un rey “bárbaro” y enemigo de las democracias griegas, y no cesó de advertírselo así a sus conciudadanos en sus discursos, las célebres “Filípicas”.

En la “Primera”, pronunciada en la Asamblea de Atenas hacia el 351 a.C., recomienda a los atenienses preparar un cuerpo de ejército que se desplace hacia el norte del mar Egeo para mantener allí “a raya”, durante todo el año, a Filipo, luchando en su propio terreno y evitando así que se desplace hacia el sur. En un ejercicio de realismo, inusual para los políticos de aquella época (y de quizá todas las épocas), propone una especie de “memoria económica” (párrafos 28-29 del discurso) para cuantificar los gastos que supondría esa expedición de la “infantería de marina” ateniense a Macedonia. Teniendo en cuenta que en el sistema monetario ateniense 6.000 dracmas (36.000 óbolos) = 60 minas = 1 talento, Demóstenes presupuesta:

  • 40 talentos para la tripulación y mantenimiento de las 10 naves en que se desplazaría ese ejército, a razón de: 20.000 dracmas al mes para cada nave = 200 minas mensualmente = 2.400 minas anualmente = 40 talentos al año (la misma cantidad que para los 2.000 soldados de infantería, como se verá a continuación).
  • 40 talentos para la infantería, a razón de: 10 dracmas al mes para cada uno de los 2.000 soldados = 20.000 dracmas mensualmente = 200 minas mensualmente = 2.400 minas anualmente = 40 talentos al año.
  • 12 talentos para la caballería: 30 dracmas al mes para cada uno de los 200 caballeros = 6.000 dracmas mensualmente = 60 minas mensualmente = 720 minas anualmente = 12 talentos al año para la caballería.
Estatua de Demóstenes de la Ny Carlsberg Glyptotek, Copenhague
Estatua de Demóstenes de la Ny Carlsberg Glyptotek, Copenhague FOTO: Felipe G. Hernández Muñoz

Total presupuestado: 92 talentos al año (552.000 dracmas). Como curiosidad, comprobamos que las dietas de la caballería son el triple de las asignadas a la infantería, no sólo por el status, considerado superior, del caballero, sino porque también iría incluida la manutención de su caballo. Demóstenes no menciona explícitamente cuál sería la dotación de cada nave: si fuesen 100 marineros por nave (1.000 hombres en total para al expedición), la dieta asignada a cada uno sería el doble de las que percibirían los infantes; si 200 marineros (2.000 en total), el importe sería el mismo que el asignado al soldado de infantería. Desde el punto de vista financiero, la cantidad estipulada para el conjunto del ejército (92 talentos anuales para unos 3.000-4.000 efectivos, dependiendo del número, no especificado, de marineros y tripulantes de cada nave), sería aproximadamente el 1,5% de los ingresos de Atenas por vía de contribuciones ciudadanas: 6.000 talentos, según apuntó el orador tres años antes, en el discurso “Sobre las Agrupaciones”, par. 19.

Lamentablemente, falta en la “Primera Filípica” una sección adjunta con el “proyecto de recaudación”, que se ha perdido en la trasmisión manuscrita del discurso, pero que originariamente estaba en él, de manera que sólo podemos hacer conjeturas. Por lo dicho por Demóstenes en otros discursos, probablemente el grueso de la financiación recaería en 1.200 “grandes contribuyentes” de Atenas, que aportarían unos 0.076 talentos (es decir, unas 456 dracmas) per cápita.

¿Y esto era mucho o poco en términos de poder adquisitivo en la actualidad? En nuestra interpretación de las tablas suministradas por T. Amemiya (”Economy and Economics of Ancient Greece”, London 2007, 68-74), y con todas las cautelas posibles en un asunto tan complicado, en el s. V a.C. el poder adquisitivo de 1 dracma equivaldría en 2007 a poco más de 5 dólares estadounidenses, de manera que los 92 talentos (552.000 dracmas) presupuestados para la expedición militar −que, por cierto, no fue aprobada− equivaldrían hoy, sin contar la inflación producida desde el s. V a. C. a la fecha del discurso (351 a.C.), ni la habida desde 2007 (fecha de los cálculos de Amemiya) a la actualidad, a unos 2,75 millones de dólares, sobre un total de 180 millones de dólares que podrían suponer los 6.000 talentos (36 millones de dracmas) que se ingresaban anualmente en Atenas en contribuciones ciudadanas.

Esa cifra de 92 talentos para la manutención de la expedición contra Filipo sería, por ejemplo, aproximadamente menos de un tercio de la que actualmente se presupuesta en el ejército español: 6,48 euros como dieta básica por soldado y día, es decir, 2.365 euros al año por soldado, que suponen unos 8,3 millones para un contingente de unos 3.500 soldados.

*Felipe G. Hernández Muñoz es catedrático del departamento de Filología Clásica de la Universidad Complutense de Madrid