Cultura

¿Qué es el autotune y cuál es su origen?

Desde Cher hasta Snoop Dogg, esta tecnología ha sido utilizada por numerosos artistas para diferentes objetivos

Cher antes del comienzo de la Super Bowl XXXIII
Cher antes del comienzo de la Super Bowl XXXIII

Ha pasado de embellecer a innovar y, a veces, entorpecer. Es decir, si bien nació como una herramienta complementaria, con el fin de ampliar o perfeccionar los sonidos alcanzables por la voz, ahora el autotune no es que sea una oportunidad de hacer música por cualquiera y de cualquier manera, sino que también ha supuesto un obstáculo para algunos artistas. Es lo que le ha ocurrido, de alguna manera, a Luna Ki, la artista que se ha retirado del Benidorm Fest -gala en la que se elegirá al representante de Eurovisión-, por no poder utilizar autotune. A través de un comunicado, la artista, que iba a presentar la canción “Voy a morir”, mostraba su disgusto al verse obligada a tomar esta decisión, “ya que el autotune es una herramienta musical que ha sido utilizada por artistas como Cher desde el 98, y que representa parte del sonido e identidad de una generación”. No obstante, su uso está desestimado por las reglas de Eurovisión. Pero, ¿de qué trata esta herramienta? ¿qué es realmente el autotune y cuál es su origen?

Efectivamente, la primera artista en utilizarlo fue Cher, quien en 1998 lo usó para su icónico tema “Believe”. De hecho, tal fue el a repercusión de esta canción -sigue siendo uno de los sencillos más vendidos del mundo-, que al autotune se le ha llegado a llamar como el “efecto Cher”. Se trata de un procesador de audio creado por Antares Audio Technologies, para vocales e instrumentales. Y se utiliza para cubrir errores e inexactitudes de las canciones, así como para obtener efectos sonoros diferentes.

El autotune fue creado por el ingeniero y aficionado a la música Andy Hildebrand en 1996. Tras haber trabajado en interpretar ondas sísmicas en el océano, con el fin de hallar yacimientos de petróleo, al geofísico se le ocurrió relacionar el tratamiento de los datos sísmicos acústicos con alguna herramienta que le permitiera manipular las frecuencias, así como ajustarlas a una escala musical. Y así inventó la primera versión del autotune en su portátil: “Me lo quitaban de las manos”, explicó años después Hildebrand recordando cómo importantes estudios de grabación le compraron el invento.

Si bien el uso del autotune se popularizó a finales de la década de los 2000, siendo utilizado por artistas como The Black Eyed Peas, Radiohead, Thom Yorke o Snoop Dogg, actualmente ha resurgido más aún si cabe. De hecho, en la nueva música de hoy el uso de esta tecnología está plenamente instaurado, convertido ya no en un corrector o embellecedor, sino en una herramienta creativa, capaz de distorsionar sonidos y voces, e incluso de convencer de que cualquier voz es apta para cantar.

Una tecnología que permite, por tanto, afinar desafinando, cantar sin saber hacerlo, triunfar gracias a un sonido externo. Y esto es algo que, desde sus orígenes hasta hoy, ha provocado numerosos detractores. Numerosos artistas, desde Christina Aguilera hasta Jay-Z, son firmes detractores del autotune, así como certámenes del estilo de Eurovisión continúan sin aceptar su uso. No obstante, la repercusión de algunos artistas que lo usan no debe ser casualidad, por lo que existen defensores del autotune como modo de innovar en la música pop, así como forma de rozar la imperfección o símbolo de la incesante evolución tanto de la tecnología como de la industria musical.