Entre el regreso de Silva y el debut de Marvin

El campeón del mundo vuelve a la Liga diez años después. Zidane recurrió a los campeones de la Youth League con Raúl

La Liga española sufre los efectos económicos provocados por la pandemia y se convierte de repente en la liga argentina, en la que destacan los jóvenes que aparecen todavía a medio hacer y los veteranos que regresan de aventuras europeas más rentables económicamente. En esos extremos se mueven Silva y Marvin, el fichaje estrella de la Real y el recurso que encontró Zidane en el banquillo para intentar volcar el partido hacia su territorio.

Silva tuvo que esperar una hora en el banquillo para reaparecer más de diez años después en la Liga. El 4 de mayo de 2010 había jugado su último partido en el campeonato, con el Valencia. El Xerez era el rival y Silva marcó un gol y dio una asistencia. Se preparaba entonces para ser campeón del mundo con España en Sudáfrica.

Ahora, con 34 años, regresa a España para dar minutos de calidad a su equipo. Fue apenas media hora lo que estuvo en el campo. Suficiente para dejar detalles de su talento en el área del Real Madrid, aunque no tuvo demasiada presencia en el partido. Entró en el campo cuando el Madrid empezaba a apretar de manera más constante hacia la portería de Remiro.

Marvin jugó algo menos, sólo veinte minutos, pero le dio tiempo a tener una oportunidad de remate en el área y de provocar un córner en los últimos instantes que fue la oportunidad final del Real Madrid. Buscaba Zidane en él la velocidad que ha demostrado en los partidos de la Youth League, en la que salió campeón con Raúl González al mando.

No tuvo muchos espacios para aprovecharla este mallorquín hijo de nigeriano y coreana, que jugó durante tres años en el fútbol base del Tranmere Rovers inglés.

No creó demasiadas ocasiones el Madrid, como reconocía Courtois después del encuentro. «Creamos peligro, pero sin precisarlo en el área. No hay que olvidar que la Real lleva más tiempo entrenando que nosotros, pero aún así creo que hemos jugado a un ritmo muy alto, con buen fútbol», aseguraba el portero. Tampoco hubo acierto con la entrada de Arribas, otro de los canteranos que han ganado la Youth League. Un centrocampista creativo que apareció en el campo con el tiempo ya cumplido. «Es un partido puntual y ya veremos», dijo Zidane sobre el futuro de los dos canteranos en el primer equipo.

No hay fichajes y Zidane recurrió a lo más parecido que tenía, los canteranos desde el banquillo y Odegaard desde el comienzo. El noruego regresa después de su cesión a la Real Sociedad la temporada pasada. Zidane le pide «ayudar al equipo a crear ocasiones, marcar goles, jugar entre líneas y atacar», explicaba después del encuentro.

Pero no hubo goles y ocasiones, pocas. «Hemos jugado bastante bien, pero nos ha faltado el gol», reconocía Zidane. «Hay que trabajar más delante de la portería», añadía.