Pat Riley y Erik Spoelstra: el truco de los Heat está en los despachos

La madrugada del jueves arranca la final de la NBA ante los Lakers de LeBron James

Frank Vogel es el entrenador de los Lakers. Con 13 años era un crío que apareció en el show de David Letterman para mostrar al país cómo podía lavarse los dientes mientras hacía girar un balón de baloncesto encima del cepillo. Su colega en los Heat, Erik Spoelstra, tardó algo más en mostrar sus virtudes relacionadas con el baloncesto. Con 25 años entró en los Heat de Miami como coordinador de vídeo. En dos años era asistente; en cuatro, ojeador; en seis, el director de ojeadores y en 2008 se convirtió en entrenador principal. Desde la madrugada del jueves (03:00, Movistar +) vivirá las que serán sus quintas Finales de la NBA. Y enfrente estarán los Lakers de Vogel.

Más allá del glamour y los focos que acaparan LeBron James y sus Lakers, la clave de los Heat está en los despachos. Al mando de la franquicia está una de las leyendas de la Liga desde hace más de 50 años: Pat Riley. Riley lleva seis décadas seguidas alcanzando «The Finals»: en los 70 lo hizo como jugador; en los 80 y 90, como técnico con los Lakers del «showtime»; en 2000 como técnico y directivo y en las dos últimas décadas como director ejecutivo de los Heat. La franquicia disputará las que serán sus sextas finales (campeón en 2006, 2012 y 2013) y persigue el que sería su primer título después de los logrados bajo el liderazgo de LeBron. Aquellos Heat del «Big 3» –James, Wade y Bosh– eran un equipo que giraba en torno a sus estrellas y su entrenador ya era Spoelstra, aunque el técnico de origen filipino fuera poco menos que ninguneado en aquella etapa.

«Sabemos a quién nos enfrentamos», dice Spoelstra sobre lo que se avecina. Después de perder ante los Spurs en 2014 y de la salida de LeBron, los Heat comenzaron una reconstrucción que seis años después ha llegado a la meta. Nadie contaba con ellos a estas alturas en el arranque de la burbuja en Disney. Llegaron con el quinto registro de la Conferencia Este y se han deshecho con autoridad de Indiana, Milwaukee y Boston. La llegada de una estrella como Jimmy Butler, el liderato silencioso del esloveno Goran Dragic –pasó antes por Murcia y Vitoria sin hacer ruido– y la explosión de varios veinteañeros como Bam Adebayo, Tyle Herro o Duncan Robinson han convertido a los Heat en una alternativa seria. Son el último desafío para el cuarto anillo de LeBron James.