Kathrine Switzer, la atleta que desafió al machismo

Logró correr el maratón de Boston en 1967 a pesar de estar prohibido para las mujeres. Desde entonces su dorsal 261 se ha convertido en un símbolo de la lucha por la Igualdad.

Kathrine Switzer dejó para la historia del deporte una imagen difícil de olvidar. La fotografía de la primera corredora de maratón con un dorsal, zarandeada y empujada por varios hombres para descalificarla de la prueba, es sin duda uno de los iconos de la discriminación por razones de género en el deporte. Ocurrió en la Maratón de Boston de 1967. Las mujeres aún estaban consideradas demasiado débiles o frágiles como para competir con sus colegas masculinos, pero eso no impidió a Switzer colgarse un dorsal. Se inscribió como «KV Switzer» para burlar la prohibición de participar a las mujeres, un veto que se mantuvo hasta cinco años después.

Desde entonces, su dorsal con el número 261 se ha convertido en un símbolo de la lucha de las mujeres por la igualdad en el ámbito deportivo. Durante la carrera afirmó que «acabaré esta prueba aunque sea a cuatro patas, porque nadie cree que soy capaz de hacerlo».

En el transcurso de la carrera, uno de los comisarios, llamado Jock Semple, que ejercía de codirector de la carrera, detectando que Kathrine Switzer era, efectivamente, una mujer, intentó detenerla, salió detrás de ella y le gritó: “¡Sal de mi carrera y devuélveme el dorsal!”. Pero la colaboración de su novio y de algunos corredores, que la escoltaron hasta la meta, impidió que la atleta fuera retirada de la competición.

Así, El 19 de abril de 1967, Switzer grabó su nombre en la historia al ser la primera mujer en correr con un dorsal en Boston. En una época marcada por el sexismo y la misoginia en el deporte, logró cruzar la meta en 4 horas y 20 minutos.

Posteriormente, Switzer ganó la maratón de Nueva York de 1974 y quedó segunda en la maratón de Boston de 1975, donde logró su mejor marca con un tiempo de 2 horas, 51 minutos y 37 segundos. Durante 20 años, fue la artífice del Circuito Internacional Avon -400 carreras en 27 países para más de un millón de mujeres- que se convirtió en la base para que el maratón femenino fuera aceptado como deporte olímpico. Actualmente, dirige 261 Fearless, una organización sin fines de lucro con presencia en nueve países y que promueve la creación de clubes de running para mujeres. También es autora de libros como ‘Marathon Woman: Running the Race to Revolutionize Women’s Sports’ y ’26.2 Marathon Stories'.

Medio siglo después, en 2017, la historia fue justa con su gesta y Switzer volvía a correr por última vez una maratón en Boston. Fue la encargada de dar el pistoletazo de salida oficial a esta carrera tan relevante en el circuito internacional.