¿Ha sido la victoria de Nadal ante Sinner el partido que ha acabado más tarde en un Grand Slam?

El español alcanzó las semifinales de Roland Garros donde se medirá el viernes con el argentino Schwartzman

La jornada en Roland Garros fue interminable. A diferencia de lo que es habitual en París, la organización programó cinco partidos en la Philippe Chatrier. La central acogió más encuentros que nunca y además hubo uno que superó las cinco horas. El Schwartzman-Thiem de cuartos de final se fue a cinco sets y después de arrancar en torno a las 15:30 se prolongó más allá de las 20:30. Después de la victoria del argentino no llegó el Nadal-Sinner. Fue el turno para que la polaca Swiatek derrotara a la italiana Trevisan. El partido se resolvió en dos sets con lo que Rafa pudo empezar su asalto a las semifinales a las 22:35. Los dos primeros sets ante Sinner fueron durísimos y se prolongaron más allá de las dos horas. A la una de la madrugada Nadal dominaba por dos sets a cero. El acelerón final le permitió cerrar su pase a semifinales (7-6, 6-4 y 6-1) a la 01:26 después de 2 horas y 49 minutos de partido.

El final de madrugada, con todo, no ha sido el partido que ha acabado más tarde en la historia de los Grand Slams. Ese particular privilegio corresponde a un Lleyton Hewitt-Marcos Baghdatis del Abierto de Australia hace doce años. Fue una tercera ronda en Melbourne en la que se impuso el australiano en cinco sets después de 4 horas y 45 minutos. La hora exacta en que finalizó fueron las 04:33 de la madrugada. El anterior récord estaba en poder del italiano Andreas Seppi y el estadounidense Bobby Reynolds que acabaron también en Australia a las 03:34.