80 años de ‘O Rei’ Pelé

Considerado por muchos como el futbolista perfecto y el mejor de la historia, es el único que ha ganado tres Mundiales

Pelé y el boxeador Muhammad Ali, dos de los mejores deportistas de la historia.
Pelé y el boxeador Muhammad Ali, dos de los mejores deportistas de la historia.AP

Cuenta la leyenda que de niño era tan bueno que los demás pequeños no querían que jugara como delantero. Le señalaban la portería y le pedían que se situara bajo los palos para que no les machacara a goles. Al menos así el equipo rival tendría alguna opción de ganar. Lo que sucedió fue que como arquero también demostró una notable destreza y en su entorno comenzaron a llamarle Bilé, nombre de un guardameta que había jugado con su padre, conocido futbolísticamente como Dondinho. No se sabe cómo, eso es lo que tienen las leyendas, pero lo cierto es que el apodo fue degenerando hasta que Edson Arantes do Nascimento terminó convertido en Pelé.

Nacido el 23 de octubre de 1940, hace 80 años, en Tres Corazones, una pequeña ciudad del estado brasileño de Minas Gerais, fue bautizado como Edson en honor a Thomas Edison y durante mucho tiempo, Pelé odió su apodo. Solo quería ser Edson.

El fútbol, que tanto le dio en la vida, también le condenó a una infancia de penurias, de escasez de comida y ropa desgastada. La prematura retirada de su padre a causa de una lesión de rodilla llevó a la familia a una vida llena de carencias, donde todos tenían que trabajar para poder comer. Celeste, la madre de Pelé, guardó durante décadas el cepillo y demás útiles de limpiabotas con los que Pelé ganó su primer salario para ayudar a la familia.

Siendo apenas un adolescente fue fichado por el Santos y pasó tiempo durmiendo en un cuarto bajo las gradas del estadio. El mismo cuarto que un día quiso abandonar para regresar con su familia, después de fallar un penalti que provocó la derrota de su equipo en un torneo Sub-16. Sabuzinho, el encargado de limpieza del club, le detuvo. Al ser Pelé menor de edad le exigió la autorización para abandonar las instalaciones. Sin ella, Pelé dio media vuelta y regresó a su cuarto. “Todos cometemos errores a veces. Lo importante es aprender las lecciones y seguir adelante”, le dijo Sabuzinho, que con esa acción aportó más a la historia del fútbol que la mayoría de entrenadores y jugadores.

Todavía tenía Pelé 15 años cuando debutó con el primer equipo y con 16 ya era internacional absoluto. Convocado para el Mundial de Suecia de 1958, una lesión de rodilla en un amistoso estuvo cerca de apartarle del torneo. Además, João Carvalhaes, el psicólogo de la selección, desaconsejó su convocatoria, por entender que Pelé era demasiado infantil y su carácter no estaba todavía formado. El seleccionador, Vicente Feola, ignoró esa sugerencia. “Puede que tengas razón. ¡Lo que pasa es que no sabes nada de fútbol! Si Pelé está bien de salud, entonces jugará”, le dijo Feola a Carvalhaes, quien estuvo a punto de arruinar la buena acción de Sabuzinho.

Lo que vino a partir de ahí es historia del fútbol. Ausente en los dos primeros encuentros del Mundial por lesión, Pelé acabó el campeonato con seis goles en cuatro partidos y se marchó de Suecia con su primer título de campeón del mundo. La revista francesa Paris Match le señaló como el nuevo rey del fútbol. Desde ese momento y ya para siempre fue ‘O Rei’ Pelé.

Debutante más joven en marcar en un Mundial y el más joven en disputar una final, Pelé es el único futbolista de la historia que ha ganado tres Mundiales (1958, 1962 y 1970). Su colección de títulos colectivos e individuales, de récords y de reconocimientos fuera de las canchas es interminable. Como interminable es la discusión de si es Pelé o no el mejor jugador de la historia. En el año 2000, la FIFA le eligió como el mejor futbolista del siglo XX.

Goleador voraz, Pelé no es el máximo realizador de la historia en partidos oficiales, honor que recae en el austríaco Josef Bican, pero el brasileño supo explotar como nadie su carrera hacia el gol 1.000, algo que terminó transformado en un acontecimiento mundial.

Y es que Pelé fue el primer futbolista que supo convertir su imagen en un negocio y hacer de su nombre una fuente casi inagotable de ingresos. En 1961 aceptó la propuesta de la empresa sueca Tetra Pak para anunciar sus productos y se inició ahí una fructífera relación que se prolongó durante años. Vinieron después decenas de marcas comerciales que quisieron vincular su nombre al de Pelé.

Leyenda del Santos, con el que marcó 1.091 goles en los 1.116 partidos que jugó entre 1956 y 1974, y de la selección de Brasil, de la que es el máximo realizador, una lucrativa oferta del New York Cosmos le hizo abandonar Brasil para apurar sus tres últimos años como profesional en Estados Unidos. Allí, el que para muchos fue el futbolista perfecto, puso fin a su carrera con 37 años y 1.282 goles marcados en 1.364 partidos, entre oficiales y amistosos.

Ministro de Deportes entre 1995 y 1998 en el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso, promovió la llamada ley Pelé, que transformó de forma radical el deporte brasileño y en particular el fútbol. Esta ley obligó a los clubes a transformarse en empresas, acabó con el derecho de retención de los jugadores y estableció que los nuevos clubes ya convertidos en empresas deberían pagar impuestos. Hasta entonces, los clubes eran entidades públicas sin ánimo de lucro, por lo que sus finanzas y la compraventa de futbolistas escapaba a cualquier control fiscal.

“Ha sido uno de los goles más difíciles de mi vida. El deporte brasileño está ahora preparado para el siglo XXI”, declaró Pelé después de que su ley fuera sancionada por el presidente Cardoso.