Medvedev, el ganador de la Copa Masters, explica por qué no celebra sus triunfos

Venció en la final a Thiem, el número tres del mundo. Antes, había podido también con Djokovic, el uno, y Nadal, el dos

Medvedev y Thiem se saludan en la red después de la final de la Copa Masters, en la que el ruso ganó al austriaco
Medvedev y Thiem se saludan en la red después de la final de la Copa Masters, en la que el ruso ganó al austriacoTOBY MELVILLEREUTERS

Daniil Medvedev ha sido el merecido vencedor de la Copa Masters, torneo en el que ha podido con el número tres del mundo, Dominic, Thiem, en la final; con el dos, Rafa Nadal, en semifinales, y con el uno, Novak Djokovic, en la fase de grupos. Ha sorprendido el ruso por muchas cosas: por su juego rocoso, pero agresivo y peculiar; por su facilidad para moverse con 198 centímetros; por ponerse a ver el móvil en la silla justo después del partido y por quedarse tan tranquilo después del último punto que falló Thiem. Ganó el torneo más importante de su vida y no lo celebró.

Es un hombre de hielo Medvedev, pero detrás de esa actitud hay un motivo. Su forma de celebrarlo es no celebrarlo. “Lo decidí en el US Open del año pasado, cuando me pasó aquello con la grada, que ya no iba a celebrar más mis victorias. Se lo he visto hacer a muchos futbolistas y ese va a ser mi “rollo”, y ¡me gusta!”. explicó después.

El incidente al que se refiere y que fue el detonante de esa peculiar forma de celebrar los triunfos es un partido en Nueva York con Feliciano López, en el que fue abucheado por los aficionados y después, tras ganar un duro encuentro de más de tres horas (7-6 [7/1], 4-6, 7-6 [11/9] y 6-4), tuvo un enfrentamiento con ellos. Levantando las manos a modo de desafío y recurriendo a la ironía después en su entrevista, al decir que “sin la energía que le dio el público, probablemente hubiera perdido”.