Fútbol

España recupera la normalidad

Los futbolistas entrenaron en un solo grupo por primera vez y despidieron a los que formaban la burbuja paralela, que abandonaron la Ciudad del Fútbol

Los jugadores de la selección despiden a los de la burbuja paralela con un pasillo de honor
Los jugadores de la selección despiden a los de la burbuja paralela con un pasillo de honorPABLO GARCIA HANDOUTEFE

España escapa de las burbujas y vuelve a la normalidad. Después de la reincorporación de Diego Llorente y de superar la cuarentena por el positivo en covid-19 de Sergio Busquets, Luis Enrique pudo entrenar ayer con todo el grupo de internacionales. Sin aislamientos, sin trabajos individuales. Como siempre.

La normalidad llega a tiempo para que la Roja pueda disfrutar de dos entrenamientos con todos sus jugadores disponibles antes de enfrentarse a Suecia mañana en el estreno de la Eurocopa para las dos selecciones.

Luis Enrique ya sólo trabaja con un grupo y la burbuja paralela se ha disuelto después de que, una vez más, todos los jugadores del equipo nacional dieran negativo en los test PCR a los que se sometieron ayer.

«Gracias por vuestra predisposición, esfuerzo y compromiso», es la despedida que hizo la Federación en la redes sociales a los componentes de esta burbuja paralela, que fueron llamados de urgencia a raíz del positivo de Sergio Busquets. 17 jugadores que han trabajado en los últimos días en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas a la espera de una oportunidad.

Los integrantes de la burbuja paralela fueron despedidos con un pasillo de honor y unos cariñosos aplausos por parte de los veintitrés que disputarán la Eurocopa al mando de Luis Enrique. «Los 23 convocados que permanecen en Las Rozas preparando su debut en la Eurocopa 2020 han querido organizar junto al cuerpo técnico un pequeño acto de gratitud y reconocimiento por el trabajo de sus compañeros, a los que han despedido este sábado con un sentido pasillo de honor al que ha acompañado una sonora ovación hacia los jugadores», dice la nota de despedida emitida por la Federación.

«Creo que todos los jugadores que han venido en la burbuja paralela han tenido una gran predisposición y un gran rendimiento en los entrenamientos», asegura Diego Llorente. «Lo que me han contado son sólo palabras de agradecimiento. Estas cosas te pueden pasar a ti el día de mañana. Uno sólo puede quitarse el sombrero y agradecer a todos los que han venido», añadía.

Llorente ya vivió una experiencia parecida antes de la Eurocopa de 2016, cuando Vicente del Bosque lo llamó junto a otros jugadores para completar los entrenamientos y disputar los primeros amistosos a la espera de la llegada de los jugadores del Atlético de Madrid y del Real Madrid, que disputaban la final de la Liga de Campeones. «Esa primera experiencia en la selección fue muy especial. Fue la temporada con el Rayo Vallecano. Descendimos, pero fue una especie de premio. Lo recuerdo con mucha ilusión», reconoce el jugador del Leeds.

«Como seleccionador he tenido que adaptarme a una situación que jamás nos hemos planteado», aseguraba Luis Enrique el pasado jueves en su comparecencia ante los medios.

El preparador español no se queja. Asume lo que ha sucedido en la última semana como parte de la normalidad, aunque no le haya permitido entrenar con todos los jugadores a la vez y no haya podido utilizar el segundo amistoso contra Lituania para probar algunas cosas de las que tenía previstas.

«Tenemos que poner en la balanza que no sólo hay que fortalecer y reforzar el protocolo sino que hay que llegar en las mejores condiciones a la competición. Jugamos el lunes y necesitamos que lleguen en su mejor estado físico y anímico. Cuando uno está pendiente de los PCR y el jugador no puede hacer nada genera incertidumbre y desasosiego. Lo estamos intentando controlar», admitía el seleccionador. Luis Enrique y sus jugadores ya miran el comienzo de la Eurocopa de otra manera, aunque el preparador siempre se ha declarado «optimista».