Fútbol

Croacia-España. Los elogios de Luis Enrique a Morata

Se ha convertido en el máximo goleador de España en las Eurocopas. Marcó el gol decisivo y fue arropado por su equipo y por el seleccionador

Morata celebra el gol con el portero croata tirado en el suelo
Morata celebra el gol con el portero croata tirado en el suelo FOTO: Wolfgang Rattay AP

Morata se marchó del campo con los tobillos ensangrentados y una sonrisa en la cara. Su gol fue definitivo para la victoria de España. Ya en el campo recibió la felicitación de sus compañeros, muy especial la de De Gea, que salió del banquillo para darle un beso.

«Es el discurso que llevo diciendo desde hace meses. Nosotros no dependemos de un solo jugador para hacer goles y no creo que haya un solo entrenador en el mundo que no admire, valore y elogie a un jugador como Álvaro Morata, capaz de generarte superioridad, capaz de darte continuidad, capaz de defender como si fuera un central, de dominar el juego aéreo, tiene gol, potencia física. Tenemos que valorar muy mucho lo que significa tener a Álvaro en la selección y que sea español», reconocía Luis Enrique después del partido.

«Lo que ha demostrado hoy lo ha demostrado en todos los partidos. Da igual si marca o no. Juega por y para el equipo, estoy encantado de tenerlo. Además, me llevo muy bien con él, tengo una bonita amistad y me alegro por él», reconocía Dani Olmo después del partido.

A Morata le ha costado encontrar el gol en este campeonato, pero ya lleva dos y se ha convertido en el jugador español que más goles ha marcado en las fases finales de las Eurocopas. Cuenta cinco, los mismos que Fernando Torres. Los otros tres los marcó en la Eurocopa 2016, el último de ellos contra Croacia en el fatídico partido que remontó Perisic y que mandó a la Roja a pelear contra Italia en los octavos de final.

Ese gol de Morata, el cuarto de España, fue decisivo para que se rompiera el maleficio que arrastraba la selección después de sus tres títulos consecutivos. En los tres campeonatos siguientes no ha pasado de octavos de final. En 2014, en el Mundial de Brasil, cayó en la primera fase. Dio un pase más en el de Rusia en 2018 al llegar al primer cruce, el de octavos, y caer por penaltis ante Rusia. La misma ronda en la que se marchó de la Eurocopa en 2016.

Para llegar hasta ahí, España vivió una montaña rusa emocional. «Formo parte de un grupo que, es un topicazo decirlo, pero es una familia. Nos han pasado muchas cosas no positivas que hemos sabido solventar. Cuando la palabra ego se aparta aparece equipo y es una maravilla formar parte de él. Somos un equipo con muchas ganas de representar a España», reconoce Luis Enrique.