El insólito caso de la potra hermafrodita acusada de dopaje

Tras ganar una carrera en Italia se acusó a su entrenador de dopaje por los niveles altos de testosterona pero los exámenes ha demostrado que “Flamingo Girl” tiene testículos internos.

Grewe, a la izquierda, y Flamingo Girl,
Grewe, a la izquierda, y Flamingo Girl, FOTO: Instagram La Razon

¿Los caballos también se dopan? Sorpresa en el mundo de las carreras de caballo en Europa tras la información arrojada por los estudios realizados a Flamingo Girl, una potranca de cuatro años que había ganó una competición en Italia y la que podrían retirarle el triunfo tras dar positivo en testosterona. Si bien en un principio se creyó que esto estaba vinculado a un típico caso de dopaje, luego se descubrió la verdad detrás de la presencia de esta hormona en el animal.

Fue el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Silvicultura de Italia el que detectó la presencia en altas cantidades de testosterona que derivó en una prohibición inmediata de competir para la potra que la mantendría al menos dos años fuera de las pistas. Sorprendido por el hallazgo, su entrenador Henk Grewe, campeón de caballos y experto en la materia, alzó la voz para protestar y negó cualquier tipo de dopaje. Para acabar con las dudas solicitó someter al caballo a una serie de pruebas veterinarias.

Unos resultados sorprendentes

El alemán recordó un viejo caso que había visto mucho tiempo atrás cuando trabajaba junto a su colega Mario Hofer: “Me encontré con algo así hace 15 años cuando estaba con Hofer y el mismo médico que hizo la prueba en ese caballo realizó la prueba en Flamingo Girl”, comentó en diálogo con el sitio Racing Post. Los resultados ha dejado perplejos al mundo de la hípica.

Ella es hermafrodita y tiene signos masculinos por eso su testosterona era demasiado alta. La testosterona estaba en un nivel normal cuando era más joven, pero aumentó con los años”, contó Grewe, aún asombrado tras descubrir que la potranca tiene testículos internos. Ahora deberá someterse a una cirugía para volver a competir ya que tiene órganos sexuales masculinos y femeninos, lo que la convierte en hermafrodita.

Flamingo Girl todavía se enfrenta a ser despojada de su victoria, que dejó al propietario Stefan Hahne unas ganancias que superan los 35.000 euros y que ha tenido que devolver, pero el entrenador asegura que luchará contra cualquier otro castigo.

Grewe espera que estirpar los testículos del caballo reducirá los niveles de testosterona y le permitirá correr como una potra. “Podríamos hacer una pequeña operación, castrarla, y luego esperar que la testosterona baje”, afirmó.

El entrenador agradeció la colaboración de las autoridades alemanas para defender su inocencia frente a las acusaciones de dopaje. “El propietario y yo queremos tomar medidas contra la prohibición de dos años y posibles sanciones adicionales, que están sujetas al resultado de la muestra B. En cualquier caso, actuaremos en interés del bienestar del caballo. Ojalá Flamingo Girl tenga más suerte que el caballo australiano puesto a la venta porque sus testículos eran demasiado grandes”, concluyó.