Fútbol

El mensaje de Ancelotti sobre Kroos y Modric que tranquiliza al madridismo

El técnico blanco reconoce que son los dos mejores centrocampistas del mundo y que le sorprende lo que hacen en el campo junto a Casemiro

Luka Modric celebra el tercer gol del Real Madrid al Granada, en el que él asistió a Vinicius
Luka Modric celebra el tercer gol del Real Madrid al Granada, en el que él asistió a Vinicius FOTO: miguel angel molina EFE

Suele suceder que la mejor versión del Real Madrid aparece cada temporada cuando Kroos y Modric sincronizan sus relojes. Si los dos centrocampistas se sienten cómodos y en plenitud, el equipo blanco es dominador, gana los partidos y pisa firme. Y todo eso sucedió en Granada, de donde Ancelotti salió sin muchas cosas que criticar a sus futbolistas. «Quizá el bajón de intensidad después del segundo gol y haber tenido un poco más de puntería», enumeraba el técnico, que ante la comodidad del resultado pudo dar descanso a jugadores con muchos minutos al final. Y, de paso, meter a poco habituales como Isco y Vallejo, que se llevó la afición de la que fue su hinchada el año pasado. No hubo esta vez desconexión del Madrid tras el descanso o en el último tramo, como le pasó antes del parón con el Rayo. Todo lo contrario. Luces encendidas y chispa impulsados por los tres centrocampistas clásicos, que si se imponen, poco puede tiene que hacer el rival. «No se puede decir mucho de Kroos y Modric. Su nivel es muy alto. Siguen siendo los mejores medios del mundo para mí», sentenciaba Ancelotti, que quiso meter también en la ecuación a Casemiro y a ese trío que forman en conjunto.

«Me sorprenden, porque incluso cosas que no les pido las hacen con naturalidad. Es una gran ventaja para este club tenerlos. Fueron clave en el pasado, lo son en el presente y lo serán en el futuro próximo. En diez años habrá que buscar algo, pero para eso, por detrás, Camavinga, Valverde y Blanco están listos», continuaba el entrenador, que explicó cuáles son esas cosas que hacen por su cuenta sus futbolistas. «Los tres juegan juntos desde hace mucho tiempo, los cambios de posiciones que hacen durante el partido, cómo va subiendo uno y bajando los otros, lo hacen como ellos quieren y no me voy a meter en eso, el madridismo puede estar tranquilo», bromeaba Ancelotti, uno de esos entrenadores convencidos de que lo que funciona bien de manera natural es mejor que no se toque.

Modric llegó mucho al área contraria, tanto que dio la asistencia del tercer gol a Vinicius tras uno de esos contragolpes espectaculares que patentó el Madrid de Mourinho con Özil, Di María y Cristiano. Fue un latigazo como alguno que ya se pudo ver ante el Rayo, porque a Ancelotti no le molesta que su equipo robe en campo propio y salga en velocidad. Militao tuvo el primer descanso del curso y apareció Nacho para hacer hasta un gol. «Si alguno está cansado, confío en los que han jugado menos», cerraba Ancelotti.