Argentina

Un «thriller» suramericano

A falta de una jornada y con Brasil clasificada, seis equipos se juegan a un partido los cuatro billetes disponibles para Rusia. En Argentina ya no se fían ni de Messi para estar en el Mundial

Messi, de espaldas, en un momento del partido frente a Perú
Messi, de espaldas, en un momento del partido frente a Perúlarazon

A falta de una jornada y con Brasil clasificada, seis equipos se juegan a un partido los cuatro billetes disponibles para Rusia. En Argentina ya no se fían ni de Messi para estar en el Mundial.

En octubre de 2015, cuando comenzó el largo camino hacia el Mundial de Rusia en el grupo Suramericano, Dunga era el seleccionador brasileño y el Tata Martino dirigía a Argentina. Los dos fueron víctimas del mal comienzo de los dos transatlánticos, que tomaron direcciones opuestas después de cambiar de entrenador. En la canarinha llegó Tite, un técnico de perfil bajo, desconocido por el gran público, pero que ya hace tiempo que tiene a su país clasificado para la Copa del Mundo. Disfruta Brasil y tiembla Argentina, por donde también pasó Edgardo Bauza y que ahora dirige Sampaoli. Una trituradora de técnicos es la albiceleste, que a falta de una jornada para que termine el grupo, no sabe si podrá estar en Rusia.

El ex entrenador del Sevilla dice que «le apasiona el futuro que tiene por delante», pero debe de ser el único ciudadano del país que siente lo mismo. Todos los demás están asustados, porque ni Messi fue capaz de marcarle un gol a Perú en La Bombonera para aliviar el sufrimiento. Empató la albiceleste, que necesita ganar en Ecuador el próximo martes por la noche (hora española) si no quiere que el temido desastre se convierta en realidad. La selección campeona en el 78 y el 86 no juega a nada y, lo que es peor, no tiene tantos futbolistas de máximo nivel como acostumbraba. La romántica filosofía futbolística de Sampaoli no parece la solución, porque a Messi se le ve en el césped huérfano de compañeros con los que se entienda como en el Barcelona. Hace tiempo que la afición argentina ve como un paraíso la repesca contra Nueva Zelanda, que en otros tiempos hubiera sido una humillación.

Para los noventa minutos decisivos quedan unos días que los albicelestes van a pasar recluidos en la residencia de la Federación en Ezeiza. Se la juega Argentina, aunque todavía hubiera podido ser peor si Colombia no se derrumba en los últimos minutos frente a Paraguay. Estaban clasificados los cafeteros con el gol de Falcao, pero terminaron perdiendo y le pusieron más suspense al «thriller» en que se ha convertido el grupo de clasificación al Mundial más duro que existe.