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Valentina Petrillo, la primera atleta trans paralímpica que levanta ampollas en Italia... y en España

Ganó 11 títulos como hombre y ahora busca una medalla como mujer. Más de 30 atletas italianas la han denunciado y el Partido Feminista de España emitió en julio un duro comunicado.

Valentina Petrillo
Valentina PetrilloInstagramLa Razon

Mañana, 24 de agosto y, hasta el domingo 5 de septiembre, arrancan los Juegos Paralímpicos de Tokio. Incluirá 22 deportes y 539 eventos. Pero, como ya ocurrió con los Olímpicos, la competición arranca rodeada de polémica por la inclusión de deportistas Trans.

La italiana Valentina Petrillo será la primera trans-paralímpica en la historia de unos juegos. Ganó tres oros en las eliminatorias paralímpicas en Jesolo, Italia y se convirtió en la única atleta transgénero que buscará la gloria en Tokio 2020.

Posee una discapacidad visual diagnosticada siendo una adolescente (enfermedad de Stargardt, degenerativa y sin cura), y reconoce que Tokio es su sueño y posiblemente, con 47 años, su última oportunidad.

Ganó 11 títulos como hombre

Hace poco más de dos años que inició el cambio, arrancando con su terapia hormonal, tras confesar a su esposa y a su hijo que realmente se sentía una mujer. Anteriormente como Fabrizio había logrado 11 títulos nacionales de atletismo, aunque no empezó a correr hasta los 40 años. Previamente había formado parte del equipo de Italia de fútbol sala de personas con pérdida de visión.

Su primera competición oficial siendo ya Valentina se produjo el pasado mes de septiembre, en el Campeonato Paralímpico de Italia, en el que se colgó tres oros, en 100, 200 y 400 metros, en la categoría T12. Para acallar a los que se oponen a la participación de atletas transgéneros en competiciones femeninas, asegura que su tratamiento -además de provocarle cambios en su metabolismo, de humor, y sueño- también le ha afectado a nivel emocional y físico. En la pista ha comprobado cómo en medio año ha perdido 11 segundos en la prueba de 400 metros, y 2,5 en la de 200, su especialidad.

«Como deportista aceptar que no vas a ir tan rápido como antes es duro, pero es para mi felicidad», asegura, repitiendo la frase que ha hecho ya ha convertido en su lema «Es mejor ser una mujer feliz y lenta que un hombre infeliz y rápido».

A pesar de sus palabras, lo cierto es que el pasado mes de abril la atleta transgénero rebaja lograba rebajar el récord italiano en los 400 metros de su nueva categoría T13 (baja visión) a 1: 01.17. Petrillo recortaba en 30 centésimas de segundo al récord anterior de 2012, una marca que sumaba a sus dos récords en pista cubierta establecidos en Ancona en los 200 y 400 a principios de año. Para la velocista napolitana de 47 años, esta es una confirmación más de su éxito desde que comenzó el camino de transición en 2019 y tras debutar en las carreras femeninas en septiembre del año pasado.

Pero su fulgurante trayectoria en el atletismo femenino la han colocado en el centro de la polémica y ha levantado ampollas no solo en Italia sino también en España.

Denunciada por la atletas italianas

Más de 30 atletas italianas, impulsadas por la abogada y atleta veterana Fausta Quilleri, firmaban una petición alegando que su superioridad es tan evidente que hace «injusta la competición». Además, remarcan que pese a cumplir los requisitos del COI en cuanto a los niveles de testostorona (tienen que estar por debajo de 5, por litro en sangre, siendo habitual que en una mujer biológica sean menores de dos), su envergadura y físico «también influyen». «Mantiene características masculinas que atentan contra los principios de lealtad y equidad en la base de toda competición deportiva. Si quiere competir con nosotras no tenemos ningún problema, pero que no sea por títulos«.

En su denuncia, añaden que “la admisión de cuerpos masculinos en las competiciones femeninas constituye una violación del artículo 1 del Código de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, que -escribe el abogado Quilleri- obliga al respeto absoluto, obligatorio e indispensable a la individualidad física femenina”. La petición fue enviada al presidente de la Federación Italiana de Atletismo Stefano Mei, a la ministra de Igualdad de Oportunidades Elena Bonetti y a la subsecretaria de Estado encargada del deporte Valentina Vezzali. Ninguna de estas autoridades respondió.

Cristina Sanulli y Denise Neumann, que compitieron con Petrillo en el campeonato italiano máster de Arezzo FOTO: Archivo La Razon

Entre los deportistas que firmaron la petición también se encuentran Cristina Sanulli y Denise Neumann, que compitieron con Petrillo en el campeonato italiano máster de Arezzo en octubre de 2020 y que aseguraron tras la prueba que sintieron “no haber competido de igual a igual”.

Usurpación del puesto de una mujer olímpica

En España, las reacciones tampoco se hicieron esperar. Desde la Alianza contra el Borrado de las Mujeres denunciaron su participación y el Partido Feminista publicaba un comunicado el pasado 23 de Julio en el que alertaban de que la participación de Valentina Petrillo “supone la usurpación del puesto a una mujer deportista olímpica” y exigían al COI una rectificación en su política “absurda y errónea”.

Entre 2016 y 2018, Petrillo ganó 11 títulos nacionales en la categoría masculina. Ahora busca una medalla olímpica pero sea cual sea el resultado, el debate sigue abierto.