Deportes

Pedro Acosta se convierte en campeón del mundo de Moto3 con sólo 17 años

El murciano es el campeón español más joven de la historia por delante de Marc Márquez tras ganar la carrera de Portimao y certificar el título en su año de novato

Pedro Acosta hace el gesto de la aleta del tiburón tras convertirse en campeón del mundo de Moto3
Pedro Acosta hace el gesto de la aleta del tiburón tras convertirse en campeón del mundo de Moto3 FOTO: MARCELO DEL POZO REUTERS

Pedro Acosta lo ha conseguido. El novato se ha convertido en el nuevo campeón del mundo de Moto3 con sólo 17 años, el más joven en la categoría pequeña desde que lo consiguió Capirossi en el 89. Una hazaña que se ha trabajado durante toda la temporada y que ha podido culminar con su triunfo en Portimao. Necesitaba el triunfo para cerrar matemáticamente el campeonato y lo consiguió a lo grande, terminando primero después de la caída de su rival, Dennis Foggia, que fue derribado por Darrin Binder.

“No sé qué decir, me he pasado la última vuelta llorando. Sólo puedo darle las gracias a todo el equipo, al comienzo de temporada no tenía moto y ellos me han dado una familia con la que ganar el título. Gracias a los que me han animado para que creyese en mí mismo y en la sombra me apoyan: mis padres, mi familia.... a todo el mundo en general. Se lo dedico a ellos. Son los que han hecho posible que haya ganado”, decía el murciano, hijo de pescadores y con un talento brutal encima de la moto.

Son seis victorias las que ha conseguido Pedro en su primer curso en el mundial, con 8 podios desde el que abría la temporada en Qatar, cuando se presentó en sociedad a base de adelantamientos espectaculares y remontadas. Venía de conquistar la Red Bull Rookies Cup y era todavía un desconocido para la gran mayoría. Pero en unos meses todo ha cambiado para él. De no tener un equipo en el que correr a entrar en el KTM Ajo y convertirse en la referencia de la categoría, por encima de pilotos más experimentados y que eran los favoritos.

Él le dio vuelta a todo con su descaro y valentía, siempre con una sonrisa y dispuesto a arriesgar y a pasarlo bien sobre dos ruedas.