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Federer deja en el aire su continuidad en Roland Garros

El suizo está en octavos de final tras vencer al alemán Koepfer 7-6 (7/5), 6-7 (3/7), 7-6 (7/4) y 7-5. Su rival sería el italiano Berrettini. Piensa en la hierba

Roger Federer, durante su partido de tercera ronda de Roland Garros ante el alemán Dominik Koepfer
Roger Federer, durante su partido de tercera ronda de Roland Garros ante el alemán Dominik KoepferCHRISTIAN HARTMANNREUTERS

Roger Federer ganó al alemán Koepfer en la tercera ronda de Roland Garros en una batalla de tres horas y 35 minutos (7-6 (7/5), 6-7 (3/7), 7-6 (7/4) y 7-5) en la sesión nocturna. Demasiado tiempo en la pista para el suizo, que llegó a París sin apenas rodaje (tres partidos en todo el año) y con la idea de prepararse y coger ritmo para la hierba, sin expectativas de triunfo. Pero ha ido avanzando rondas con un calendario más o menos plácido y ahora se le plantea un dilema. “Tengo que decidir si continúo o no. Me pregunto si no es demasiado arriesgado gastar [su rodilla dos veces operada] o si es el momento de descansar”, explicó el helvético tras su triunfo en la tercera ronda. “Después cada partido tengo que evaluar la situación y ver al día siguiente cómo va la rodilla. Incluso más después de un partido tan largo. La situación ahora es diferente para mí”, continuó el ex número uno del mundo.

Cerca de cumplir 40 años, Federer lleva una temporada y media prácticamente sin competir. Lo hizo en el Abierto de Australia de 2020, donde llegó a semifinales, y después paró para operarse de la rodilla, llegó la pandemia, se volvió a intervenir en la rodilla derecha y dijo adiós al resto del curso, pues la competición volvió en agosto cuando la situación por el covid-19 dio un poco de tregua. Tampoco regresó para Australia en 2021, en parte por las restrictivas medidas sanitarias que se exigía a los jugadores. Reapareció en Doha, ganó un partido y perdió otro, volvió a parar para jugar en tierra en Ginebra en mayo y ser eliminado en su debut por el español Pablo Andújar. Así llegó a Roland Garros y lo dejó claro: “Quien piense que puedo ganar aquí está equivocado”. No parece la mentalidad adecuada para afrontar una cita así, pero ha ido avanzando rondas. Su objetivo es Wimbledon, en la hierba sí se ve con opciones, y la duda se le plantea porque este año en el que el Grand Slam de París se ha retrasado una semana, no hay descanso entre el final de la gira de tierra y Halle, el torneo en el que el suizo toma contacto con el césped antes de Wimbledon.

Además, ahora es cuando vienen curvas: el próximo rival de Roger es el italiano Matteo Berrettini, número nueve del mundo, y si siguiera adelante los cuartos de final le medirían teóricamente con Novak Djokovic, aunque el número uno del mundo antes tendría que vencer a otro italiano, el joven de 19 años Lorenzo Musetti.