Lo barato sale caro

En España el comercio de productos falsificados le cuesta a cada ciudadano 133 euros al año. Supone además tener 67.000 empleos menos y unos 7.000 millones de euros perdidos en ventas

Antonio Cruz

El negocio de las falsificaciones de productos ha experimentado un crecimiento bastante amplio en el mercado. La práctica, de hecho, ha desbordado la legislación, convirtiéndose en una actividad muy difícil de perseguir. Las copias constituyen los principales delitos de vulneración de los Derechos de Propiedad Industrial y Derecho de la Competencia de los titulares de las marcas que son reconocidas en el mercado.

En el día a día, sobre todo por internet, el consumidor se topa con una cantidad muy grande de productos imitados que, además, cada vez son más difíciles de diferenciar. Frente al año 2016, cuando estos artículos alcanzaban los 338.000 millones, actualmente ya han sobrepasado los 450.000 millones de euros y suponen el 3,3% del comercio mundial, según el último informe elaborado por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Solo en la Unión Europea estas copias ilegales ya son 121.000 millones de euros, casi el 7% de las fabricaciones importadas, frente al 5% de 2016.

Estos productos tienen precios más bajos que los originales, algo de lo que los ciudadanos somos conscientes, y a pesar de saberlo seguimos comprándolos solo por un precio más asequible. Pero lo que no sabemos es que lo barato sale caro. En España el comercio de estas falsificaciones le cuesta a cada ciudadano 133 euros al año. Además supone tener 67.000 empleos menos y unos 7.000 millones de euros perdidos en ventas, según datos facilitados por la oficina española de patentes y marcas.

Las copias provienen sobre todo de China, Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos, entre otros, y las empresas más afectadas por la piratería de mercancías están en los países desarrollados como, Estados Unidos, Francia, o Italia. En algunos sectores, como el textil, nuestro país es uno de los más dañados y las imitaciones más populares de marcas en España en cuanto a búsquedas online son Dr. Martens, Rolex, Gucci, Converse y Supreme.