Trabajo alargará los ERTE de fuerza mayor a pymes y autónomos, pero no a grandes empresas

El objetivo es contener la destrucción de empleo mientras se recupera progresivamente la actividad anterior a la crisis sanitaria en sectores como el comercio, el turismo o la construcción

Datos de empleo y afiliación a la seguridad social
La ministra de Trabajo, Yolanda DíazBorja Puig de la BellacasaEFE

El Ministerio de Trabajo tiene ya casi cerrado un acuerdo para alargar los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) por fuerza mayor para las empresas de los sectores más afectados por la crisis sanitaria, una vez se haya superado el estado de alarma, entre los que se encuentran el comercio, la construcción y todo lo relacionado directa o indirectamente con el turismo -aerolíneas, transporte de pasajeros, agencias de viaje, hostelería, restauración y actividades culturales y recreativas-. La intención de Trabajo es intentar preservar en lo posible el empleo y que las empresas no tengan que recurrir a despidos masivos por la imposibilidad de mantener a sus empleados tras la recuperación de la actividad empresarial. Precisamente son estos sectores los que sufrirán una recuperación más lenta.

Los ERTE por fuerza mayor vigentes -activados solo durante el tiempo que esté decretado el estado de alarma- eximen a las empresas del pago de cotizaciones sociales de sus trabajadores y se garantiza que todos los empleados afectados puedan acceder a las prestaciones por desempleo aunque no reúnan los requisitos, mientras que en el aplicado por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción la compañía debe seguir abonando las cuotas. El Ministerio ya advirtió, cuando comenzaron a aplicarse masivamente estos expedientes vinculados al coronavirus, que se exigiría el compromiso por parte de la empresa de mantener el empleo durante los seis meses siguientes, pero las advertencias de los expertos sobre el parón que sufrirá las actividades vinculadas a los citados sectores ha abierto los ojos a los responsables ministeriales, que no dudan ya de que se aprobará una extensión para las empresas que lo necesiten.

Fuentes ministeriales confirmaron a LA RAZÓN que se está ultimando una posición común entre todos los departamentos, que determinen las empresas y los sectores que puedan acogerse a la prolongación de los expedientes y que acote la duración máxima de la que pueden disfrutar. Además la intención de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, es informar previamente a los agentes asociales -patronal y sindicatos- para que estos den su opinión y hagan las sugerencias que crean convenientes. Las mismas fuentes explicaron que esta medida no se aplicará de forma generalizada a la totalidad de empresas de estos sectores vulnerables, sino que podrán acceder a ella mayoritariamente las pymes y los autónomos con empleados a su cargo pertenecientes a negocios con dificultades para recuperar su actividad. De este modo, el Ministerio no permitiría acogerse a esta medida a las grandes empresas, al considerar que cuentan con fondos propios para mantener su liquidez hasta la recuperación de sus ingresos anteriores a esta crisis sin necesidad de recibir ayudas especiales.

La prohibición del despido y la aplicación de estos ERTE tendrán, por tanto, un plazo más largo que el permiso retribuido recuperable, cuya vigencia finaliza precisamente mañana, cuando la hibernación de la actividad no esencial llegue a su fin con las vacaciones de Semana Santa.