“El 80% de nuestro negocio es internacional”

ESPECIAL INFRAESTRUCTURAS. Entrevista a Carlos David Cuñado, presidente del Grupo Cuñado

Carlos David Cuñado preside, desde 2010, este grupo, cuya primera piedra puso su padre, Máximo Cuñado Alonso, en 1963. Está integrado hoy en día por 24 empresas dedicadas al suministro de tuberías, válvulas, accesorios y misceláneos necesarios para industrias como la Química y Petroquiímica, explotaciones de Petróleo y Gas, Centrales Nucleares y térmicas, metalúrgicas, siderometalúrgicas, construcción naval, plantas de generación de ciclo combinado y renovables, fábricas de sectores como el papelero, la alimentación, o instalaciones de tratamiento de aguas o de procesado de gas, entre otras. Implantado en más de 38 países de Europa, América, África y Asia, factura anualmente más de 600 millones de euros.

– Una de las señas de identidad de su grupo es la internacionalización. ¿Cómo está distribuido actualmente su negocio en los distintos mercados?

– Efectivamente, el 80% corresponde a plazas extranjeras. En España tenemos una red de distribución sustentada en 14 almacenes repartidos por todo el territorio, aunque se encuentran próximos a los grandes proyectos nacionales que ejecutamos en su día y sobre los que actualmente realizamos trabajos de mantenimiento, o de reestructuración, o de ampliación. En nuestras operaciones en el exterior solemos ir de la mano de ingenierías nacionales, muchas de las cuales se encuentran entre las más importantes del mundo.

– ¿Cuál es su opinión respecto al descenso del número de proyectos de infraestructuras en nuestro país?

– La gran expansión del Grupo Cuñado tuvo lugar principalmente a lo largo de nuestros primeros 50 años de vida gracias a esos proyectos colosales que se realizaron de la mano de grandes empresas e ingenierías nacionales que han sido los verdaderos motores del desarrollo español como son Repsol, Cepsa, Técnicas Reunidas, Intecsa, Enagás, Iberdrola y un largo etc. La reducida inversión actual en infraestructuras hace que tengamos en la memoria nostálgica aquellas actuaciones en centrales nucleares –paralizadas desde la moratoria nuclear de 1983– o centrales hidraúlicas –hace mucho tiempo que no se hacen nuevas–. Ahora, solo algunas plantas energéticas se vislumbran en el horizonte cercano como el Fondo de Barril de Cepsa en Cádiz, o Repsol G50 en ACoruña o la ampliación de la planta de polipropileno de la misma compañía en Tarragona, entre otras. No obstante, debo subrayar que muchas ingenierías españolas recurren a nosotros para trabajar conjuntamente en España, pero mucho más fuera, dadas las circunstancias.

– No obstante, su relevancia en las infraestrcuturas españolas sigue siendo alta.

– Cierto. Nuestro Grupo participa activamente en estos momentos en gran parte de los pequeños proyectos de desarrollo nacional. Es el caso de los distintos desarrollos del AVE Madrid-Galicia como suministrador esencial de Indra, adjudicatario de las obras; o del soterramiento de la red de cercanías de Barcelona en el tramo entre Sant Feliú de Llobregat y la propia Ciudad Condal, que supone la transformación de un paso subterráneo de unos 80 metros de longitud en un túnel de entre 400 y 600 metros para la red de Rodalies. También hemos ofertado varias solicitudes de suministro para la construcción del nuevo hospital de Cuenca.

– ¿Hay más vida en el resto de la Unión Europea?

– Efectivamente. Actualmente, también estamos colaborando con otras ingenierías europeas con vistas a participar en grandes proyectos globales, ya que desafortunadamente, salvo honrosas excepciones, de ésos hay pocos en nuestro país y, en general, en el continente. Tal es el caso de la francesa Technip, fundada originalmente por el Institute of French Petroleum en 1958; o de la italiana Tecnimont; o de la polaca Anwil. En Europa, aparte de los mencionados para España, estamos en la renovación del complejo industrial de Sines (Portugal), la planta de gas natural licuado de Rostock (Alemania), o un tanque de almacenamiento de etileno en Francia y su conexión con la terminal existente en la compañía Kem One.

– ¿Están adaptando sus infraestructuras al cambio climático?

– Dado que gran parte de nuestros clientes pertenece al sector energético y apueste por fuentes de energía sostenibles en este contexto de calentamiento global, máxime teniendo en cuenta la situación geográfica de España y sus especificidades climáticas, no solamente deberíamos aportar mucho en este campo, sino que deberíamos ser pioneros.

– Dicen los expertos que el ámbito más necesitado de infraestructuras es el hídrico. ¿Comparte esta opinión?

– Desde luego. Están siendo reclamadas por organizaciones empresariales, comunidades de regantes y otras entidades. Nosotros tenemos mucho interés por ese tipo de proyectos y, de hecho, hemos podido demostrar nuestra capacidad en las pocas que se han acometido en los últimos tiempos.

– ¿Apreciamos los españoles la importancia de las ingenierías y del sector de la construcción, tanto civil como industrial, en la proyección exterior de nuestro país?

– Espero que sí. Pero quizá desconozcan la inmensa labor que desarrollan y su presencia en los proyectos mundiales más importantes. Nosotros nos sentimos muy orgullosos de ser colaborador habitual de nuestras ingenierías nacionales, muchas de las cuales, se encuentran entre las más sobresalientes del mundo como es el caso de Técnicas Reunidas, Endesa Red, Sener, Sacyr Fluor, Intecsa Ingeniería Industrial, TSK, Acciona, Iberdrola Ingeniería e Initec Plantas Industriales.