Coronavirus

Un tercio de los españoles se ha quedado sin ahorros en solo un mes de confinamiento

El consumo cultural se resiente y el 92% de los encuestados en un estudio de la UOC espera una depresión económica

Priorizar a los menores llegado el momento de flexibilizar el confinamiento
Una madre y sus hijos tras hacer la compra en ZaragozaJAVIER BELVEREFE

La hucha de los españoles ya no suena al agitarla. La mayoría ha tenido que tirar de sus ahorros para hacer frente a los gastos mensuales debido a la escasez de ingresos, pero la magnitud de la crisis ocasionada por el Covid-19 ha acabado con las reservas de más de un tercio de la población. En concreto, el 36% de los españoles ha agotado todos sus ahorros en tan solo un mes de confinamiento. Así lo refleja un estudio de Open Evidence, una «spin-off» de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), realizado en España, Italia y Reino Unido para conocer los efectos socioeconómicos de la pandemia.

La fantasmas ya no vienen del pasado sino del futuro. La incertidumbre sobre los próximos meses atormenta a los españoles y el 63% cree que el año 2021 será peor que el año actual. Las esperanzas de invertir, comprar una nueva casa o montar un negocio se diluyen y ponen en peligro el tejido social y económico español. Además, el 92% de los españoles espera una depresión económica. Las desigualdades de género también han aumentado durante el estado de alarma. «Las mujeres, en particular, han pagado más, porque han realizado una parte abrumadora del trabajo no remunerado. Otros grupos vulnerables son las personas que viven en espacios limitados y que tenían unos ahorros limitados», señala el cofundador de Open Evidence y profesor de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC Francisco Lupiáñez.

La falta de recursos y las previsiones poco halagüeñas ya están haciendo mella en el consumo. En tiempos de necesidad, el ocio es lo primero que decae. En este sentido, un 41% ha disminuido el consumo de productos culturales y un 23% de los encuestados afirma tener un comportamiento de mayor riesgo, como un consumo excesivo de alcohol y comida, y otras actividades de riesgo, como sexo sin protección y una menor adherencia a tratamientos médicos. Los cambios de comportamiento también se han notado en las expectativas de conseguir trabajo. Más de las mitad de los españoles (58%) ha reducido su actividad de «networking», es decir, de establecer y ampliar la red de contactos profesionales que ayudan a conseguir futuras oportunidades laborales. Cabe recordar que, en el mes de mayo, el paro aumentó en en 26.573 personas respecto al mes anterior. El paro total registrado el pasado mes asciende a 3.857.776 personas. En cuanto a la creación de empleo, el número de personas afiliadas a la Seguridad Social fue de 18.584.176, lo que supone un aumento de 187.814 afiliados.

Las expectativas pesimistas se extienden al ámbito de los derechos y la salud. Seis de cada 10 encuestados temen que haya restricciones permanentes de derechos y libertades y nueve de cada 10 piensan que habrá un segundo brote de la enfermedad. Francisco Lupiáñez señala que el miedo actual es fruto del estrés. Por eso, el investigador considera que debería reducirse la incertidumbre para evitar decisiones erróneas derivadas de un clima desalentador. «Los gobiernos deben restaurar la confianza y la esperanza de la sociedad», afirma.