Antoñanzas reclama un plan de inversiones en redes de distribución frente al cambio climático

El seminario de Viesgo en la UIMP analizó el papel del sector durante la pandemia. Miguel Antoñanzas, presidente de Viesgo, pide al Gobierno medidas que conviertan al sector energético en impulsor de la recuperación económica y la transición “verde”

El pasado miércoles 2 de septiembre se celebró en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo el curso de verano “El Sector Energético ante la crisis del COVID-19. Hacia la sostenibilidad y la transición energética”, un encuentro patrocinado por Viesgo que reunió a los principales expertos del sector en España, lo cuales aportaron su experiencia en la gestión de la crisis y sus propuestas para un futuro sostenible, dando su visión sobre los próximos retos.

Este año, el objetivo era abordar el papel que el sector energético ha tenido durante la crisis y debatir las propuestas para la transición energética, donde este sector se presenta como impulsor decisivo de la recuperación económica del país. La sesión inaugural, con el título “Transición energética justa. Próximos pasos después de la crisis” contó con la participación del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla; la secretaria de Estado de Energía del Ministerio para la Transición Energética y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; el consejero de la CNMC, Mariano Bacigalupo; el presidente de Viesgo, Miguel Antoñanzas; y la vicerrectora de Difusión e Intercambio Científico de la UIMP, Mar García.

En su intervención, Miguel Antoñanzas, presidente de Viesgo, pidió al Gobierno la puesta en marcha de un plan intensivo de inversión en redes de distribución eléctrica que ayude a impulsar la economía local, tanto en la creación de empleo como en el efecto multiplicador sobre el PIB, ayudando a su vez al reto que la sociedad tiene frente al cambio climático. Si bien reconoció que es una buena noticia el incremento reciente del límite de inversión del 0,13% al 0,14% del PIB para las redes de distribución, considera todavía insuficiente esta cifra para afrontar los retos que el sector tiene por delante.

Durante la jornada, Antoñanzas explicó que los sistemas en red, como el eléctrico, son los únicos capaces de alcanzar a toda la población, derivando en una mayor inversión específica en las zonas rurales dispersas frente a otras alternativas de inversión industrial que tienden a estar concentradas. En este contexto, el presidente de Viesgo aprovechó el encuentro para anunciar la presentación de la Memoria de Sostenibilidad 2019 de Viesgo, que recoge de forma detallada el compromiso, desempeño e impacto de la compañía e temas medioambientales, sociales y de buen gobierno durante el último año.

Antoñanzas destacó también el “compromiso de Viesgo a incrementar sustancialmente las inversiones de Viesgo en redes de electricidad durante los próximos diez años en torno a tres ejes: la transición energética, la resiliencia frente al cambio climático y el reto demográfico”. La representante de la UIMP, Mar García, agradeció a Viesgo, como empresa patrocinadora, y a los ponentes, directora y secretario del curso que hicieran posible la organización de este curso, especialmente en un año tan convulso.

Sector robusto y resiliente

La vicerrectora destacó el papel de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de ser un foro de discusión y de debate que no ha perdido vigencia a lo largo de los años. Por su parte, la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, analizó el impacto de la crisis en los procesos de transición energética, mostrando su satisfacción con la robustez de todos los vectores del sector energético, “quienes han sabido responder a la situación y garantizar el servicio”. Aagesen afirmó que “la resiliencia del sistema energético ha quedado avalada”. “Estamos convencidos de que la palanca de recuperación es verde, pero también es importante destacar que tenemos una industria fuerte en todas estas palancas verdes, grandes palancas de cambio asociadas a la cadena de valor nacional que está asentadas en nuestro territorio”, añadió.

El presidente de Cantabria afirmó en su intervención que “este curso, un clásico de todos los veranos, se presenta como más imprescindible que nunca en una coyuntura que exige de todos esfuerzo e imaginación”. En este sentido, hizo mención a la necesidad de seguir trabajando, sobre todo en este sector estratégico, en el que hay que tomar medidas para afrontar la transición energética y donde el COVID-19 ha servido como un aliado para realizar modificaciones y tomar medidas. Miguel Ángel Revilla señaló para finalizar: “Espero que de este curso salgan conclusiones para que sirvan después a los políticos para tomar decisiones en la materia”.

El consejero de la CNMC, Mariano Bacigalupo, centró sus palabras en el firme compromiso que el organismo tiene con la agenda regulatoria de la transición energética, una agenda que se encuentra en un momento crucial y que pese al contexto que nos acompaña no ha desfallecido y no debe hacerlo. Durante el resto del día tuvieron lugar varias mesas de debate donde distintos expertos analizaron los retos para la transformación del sector, la transición energética y el papel que tendrá la sostenibilidad energética en el sector en los próximos años, contribuyendo a impulsar la reactivación económica en la situación actual.