El Gobierno vuelve a la carga con la reforma laboral pero no se atreve a presentarla

Diferencias entre los socios de Gobierno lo han aplazado. No será completa y comenzará por los “aspectos más lesivos”. La ministra de Trabajo presentará su plan a los agentes sociales

Como el Guadiana, la reforma laboral vuelve resurgir en cualquier momento de su curso. La pandemia, primero y los rebrotes después han ralentizado las intenciones del Gobierno, pero no han cambiado su objetivo final: derogar la reforma laboral que inició José Rodríguez Zapatero y consolidó Mariano Rajoy. Fuentes del Gobierno no han concretado si finalmente cederán a las presiones de Podemos y esta reforma será integral pero, de momento, será más quirúrgica de lo deseado por la formación morada. Se esperaba que tras el Consejo de Mnistros se anunciara oficialmente una nueva carrera hacia su derogación, pero las disensiones internas en PSOE y Podemos parecen haber congelado de nuevo las intenciones de acabar con la controvertida reforma laboral,y y anunciar su final de una manera más mediática.

Hoy, la vicepresidenta carmen Calvo se limitó a enumerar los aspectos de su nuevo plan normativo para el “empleo digno”, para el que tiene “a las puertas” tres leyes troncales: la del teletrabajo, la reforma para modificar la estructura y el ámbito temporal de la negociación colectiva y la de los trabajadores de plataformas digitales. Son tres actuaciones limitadas, que solo abren el melón de la derogación, pero no van más allá, como pedía Podemos. Este plan normativo presentado por el Ministerio de Trabajo recoge aspectos de la primera fase de la derogación de la reforma laboral, pero queda reducido a cambios puntuales, como la prioridad de los convenios sectoriales sobre los de empresa, la vigencia de la ultraactividad, los descuelgues y la subcontratación.

Está claro que el Ejecutivo quiere reactivarlo en su agenda -aunque no se han especificado fechas de aplicación-, pero no se a atrevido a hacerlo a bombo y platillo, más que nada por el descontento de su socio, que no quiere aparecer en la foto. Lo único que se sabe es que se hará durante esta legislatura. “El Gobierno mantiene las prioridades de los proyectos legislativos”, dijo Calvo, para, a continuación, citar de pasada y sin demasiado entusiasmo que iniciarán cambios en “la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Rajoy en 2012″, y que apostarán “por un modelo productivo digital y de transición ecológica, la igualdad, la formación profesional, la cohesión social y la libertad sexual”, porque la agenda feminista "lo atraviesa absolutamente todo”, dijo.

Parece que el presidente, Pedro Sánchez, no ha podido imponer de todo su criterio en este tema sobre su segundo vicepresidente, Pablo Iglesias, que mantiene su pulso para que las medidas aprobadas por Rajoy se deroguen en su totalidad y se dé cumplimiento a uno de los puntos más importantes del acuerdo de legislatura firmado entre ambas formaciones, que entiende debe cumplirse en su totalidad.

De momento, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha iniciado la tramitación de su plan normativo, que especifica los pasos de la primera fase de la derogación de la reforma laboral, cuyas primeras consecuencias serán priorizar los convenios sectoriales sobre los de empresa, cambiar la vigencia de la ultraactividad, y remodelar aspectos como los descuelgues o la subcontratación, todos ellos aspectos ya anunciados con anterioridad y que estaban incluidos en el programa del Gobierno de coalición. Otros, como la regulación del teletrabajo o la regulación de los falsos autónomos se han incluido ahora. Las mismas fuentes han recordado que la intención de Ejecutivo es plantear todas estas cuestiones en la mesa de diálogo social con patronal y sindicatos, y las fuentes apuntan a que por esta razón no se ha presentado hoy.