La nueva factura de la luz solo permitirá ahorrar a los consumidores que puedan adaptarse a las horas más baratas

El nuevo modelo entrará en vigor el 1 de junio y afectará a 10,7 millones de usuarios acogidos a PVPC. Esta será la nueva estructura y los tramos de discriminación horaria

Imagen de contadores y facturas eléctricas
Imagen de contadores y facturas eléctricasJesus G. FeriaLa Razón

Poner la lavadora, el lavavajillas o el horno a unas horas concretas tendrá premio para los consumidores acogidos a Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). El próximo 1 de junio entra en vigor una nueva estructura de la factura eléctrica para los usuarios de PVPC con el objetivo de bonificar el ahorro energético, el consumo eficiente, el autoconsumo y el despliegue del vehículo eléctrico. Este nuevo modelo se basa en la discriminación horaria y da un mayor peso al término variable (consumo) frente al fijo. De esta manera, los consumidores con una potencia contratada inferior a 15 kW, principalmente domésticos, pasarán a pagar en base a tres tramos horarios (punta, llano y valle) y, además, podrán contratar dos potencias diferentes: una para los periodos punta y llano y otra para el valle, para ajustarlas a sus necesidades.

Este cambio supondrá que 9,5 millones de usuarios de baja tensión (hogares y pymes) de los 10,7 millones acogidos a PVPC que a día de hoy no se aplican discriminación horaria pasarán a tenerla a partir del 1 de junio. Eso sí, esta variación no afectarán a los usuarios que contratan su suministro en el mercado libre (16 millones), ya que pagan por la luz lo que hayan pactado por contrato con la compañía comercializadora.

Tramos horarios para los consumidores domésticos

Los usuarios acogidos a PVPC deben tener en cuenta los tres nuevos tramos horarios. El periodo punta, en el que el coste de peajes y cargos será más alto, estará comprendido entre las 10 y las 14 horas y las 18 y 22 horas; el tramo llano, con un coste intermedio, se situará entre las 8 y las 10 horas, las 14 y las 18 horas y entre las 22 y 24 horas; y la tarifa valle, la más barata, entre medianoche y las 8 de la mañana y todas las horas de fines de semana y festivos.

Además, los consumidores podrán contratar dos potencias diferentes para evitar un sobrecoste de potencia extra durante las horas que menos consuman, apuntan fuentes del ministerio. De esta manera, el propietario de un coche eléctrico podrá contratar una potencia superior sólo para las horas valle y otra más baja para los tramos punta y llano, ahorrándose así un buen pellizco. Pero si el usuario no solicita estas dos potencias distintas se le aplicará, de manera automática, la potencia actual contratada en ambos periodos.

El objetivo de esta medida es incentivar el trasvase de consumo eléctrico desde las horas de máxima demanda (punta) a otras en las que las redes de transporte y distribución estén menos saturadas (valle), lo que reducirá la necesidad de llevar a cabo nuevas inversiones en dichas infraestructuras, y, a su vez, reducirá futuras facturas.

Más peso al consumo

Este nuevo modelo de factura también da mayor peso al componente variable de la factura. En esta nueva estructura, los tradicionales peajes de acceso (que retribuían los costes regulados del sistema eléctrico, llevaban congelados desde 2018 y el 1 de junio se reducirán un 3%) pasarán a dividirse en dos nuevos conceptos: los peajes de transporte y distribución, que fija la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y que cubren los costes del uso de las redes de transporte y distribución de la energía eléctrica; y los cargos del sistema eléctrico, establecidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

En esa parte del recibo, conocida como “parte regulada” del precio de la luz, el término variable (calculado en función del consumo) pasará a pesar para el usuario doméstico tipo el 75%, frente al 60% actual, mientras que el peso del término fijo (calculado en función de la potencia contratada) bajará del 40 al 25%. Junto a estos conceptos, el usuario abonará en su factura el alquiler del contador, el impuesto especial de electricidad (5,11%) y el IVA (21%).

Este sistema promueve el autoconsumo, el despliegue de infraestructuras de recarga rápida de vehículos eléctricos y beneficiará a los consumos con componente estacional como el turismo. No obstante, el nuevo modelo mantendrá una parte fija de los cargos para lograr un equilibrio con otras prioridades de política energética. De esta forma permanece el incentivo para la electrificación de usos finales de energía, lo que fomenta, por ejemplo, el uso de bombas de calor, que podrían resultar más baratas y limpias que otras opciones basadas en combustibles fósiles, o la recarga doméstica de vehículos eléctricos.

Aunque fuentes de fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico consideraron que esta nueva factura no producirá “una rebaja” en el recibo “per se”, sí estimaron que en el medio y largo plazo “provocará consumos más eficientes y un ahorro”, sobre todo, para aquellos consumidores que sepan sacar provecho a la discriminación horario y a la rebaja del peso del término fijo en la factura.

Nuevo formato de factura

A estos cambios se sumará un nuevo formato de factura para usuarios con PVPC que adaptará el recibo a la división de los actuales peajes de acceso en los peajes de redes y los cargos, establecerá el contenido mínimo de la factura de los consumidores con menos de 15 kW de potencia contratada, simplificará el contenido para mejorar su comprensión, reducirá su extensión a dos páginas e incorporará nueva información como las potencias máximas que cada consumidor ha demandado en cada uno de los periodos horarios en el último año. Se incluye también un código QR para facilitar al usuario emplear el comparador de ofertas de energía en la web la CNMC de forma que pueda encontrar alternativas contractuales ventajosas.