Caixabank se muestra convencido de que habrá un “acuerdo razonable” en el ERE con los sindicatos

Goirigolzarri: “Un ERE supone tomar una decisión dolorosísima, pero de los que estamos hablando aquí es de la supervivencia de CaixaBank”

Un accionista interviene ante José Ignacio Goirigolzarri (d) , presidente, y Gonzalo Gortázar (i) , consejero delegado, durante la junta general ordinaria de accionistas de CaixaBank
Un accionista interviene ante José Ignacio Goirigolzarri (d) , presidente, y Gonzalo Gortázar (i) , consejero delegado, durante la junta general ordinaria de accionistas de CaixaBankBiel AliñoEFE

CaixaBank celebró hoy su junta general de accionistas en su sede central de Valencia, la primera como grupo consolidado tras la fusión con Bankia, una cita en la que los sindicatos han mostrado su disconformidad con la decisión de la apertura de un expediente de regulación de empleo para casi 8.000 trabajadores y con la polémica de fondo del voto del dividendo con cargo a 2020 y de la nueva política de retribuciones del banco.

El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, abrió la junta defendiendo la apuesta por la fusión con Bankia como “la respuesta estratégica a los enormes desafíos a los que se enfrenta el sector”, y ha defendido que “nuestra labor como gestores es asegurar la sostenibilidad del proyecto”. La fusión “nos permite afrontar el futuro desde una posición inicial privilegiada”, aunque, al tiempo, “nos va a obligar a tomar decisiones estratégicas muy importantes, pero, sobre todo, a ser una organización enormemente flexible, capaz de responder con una gran velocidad a un entorno cambiante.

Respecto al ERE que se negocia con los sindicatos desde esta semana, Goirigolzarri se mostró “convencido” de que se va a alcanzar un acuerdo con los sindicatos en el marco del proceso de reestructuración de la entidad, “aunque soy consciente de que son momentos delicados y que esta situación genera incertidumbre para las personas de nuestro equipo, por lo que debemos acotar el tiempo de resolución”. Además, el presidente reconoció que “un ERE supone tomar una decisión dolorosísima, pero de los que estamos hablando aquí es de la supervivencia de CaixaBank, dado el complejo momento que vivimos”, pese a la “gran fortaleza comercial con crecimiento de volúmenes y cuotas de mercado, una gran robustez de balance y un rentabilidad ajustada al entorno” que mantiene la entidad.

Goirigolzarri ha advertido que esta situación de riesgo del negocio bancario ha dejado de considerarse coyuntural y debe asumirse como un “cambio estructural” en su negocio, que además de estar obligando a repensar el modelo tradicional porque que determinadas actividades dejan de ser rentables, se enfrenta a una “auténtica revolución tecnológica” que afecta a todos los elementos de la cadena de valor de su negocio, y que exige una profunda reconfiguración de su core bancario.

En ese sentido, ha destacado que la fusión con Bankia es su “respuesta estratégica a los enormes desafíos que enfrentan como sector” y que les da un extraordinario punto de partida, y ha señalado que la crisis derivada de la pandemia ha sido un acelerador de la “enorme transformación” que está teniendo lugar en su entorno competitivo y que el primer gran desafío tiene que ver con el entorno de tipos de interés negativos.

Por su parte, el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, garantizó que la entidad buscará “activamente” llegar a un “acuerdo razonable para todos que asegure la competitividad futura de CaixaBank, eliminando los solapamientos derivados de la fusión” en el despido colectivo que negocia con los sindicatos. Según subrayó, se buscará además “la recolocación de las personas que salgan de la entidad, dándoles la formación adecuada para que puedan encontrar nuevas ocupaciones”.

Durante la Junta, marcada por las quejas generalizadas durante las intervenciones sindicales sobre el ajuste, Gortázar recordó que el propio proceso de fusión contemplaba materializar sinergias de 770 millones de euros en ahorro de costes y 290 millones de euros en aumento de ingresos “cuando se aprobó la operación”, y “un tema esencial asociado a su consecución es el plan de reestructuración”.

También ha señalado que conseguir que la integración operativa se realice de manera eficaz es una prioridad para todos, y que les permitirá homogeneizar procesos y productos y acelerar la tracción de su modelo comercial. “El potencial es elevado y nuestra intención es usar toda la experiencia previa en integraciones para que esta sea también un éxito, si el tamaño y la escala nos dan mejor posición para la sostenibilidad del negocio, la solidez financiera con la que iniciamos esta etapa nos permitirá seguir ayudando y financiado a la sociedad”, ha añadido.