Cómo cancelar una cuenta corriente paso a paso

Los clientes con cuentas inactivas y sin saldo se exponen a que les cobren comisiones inesperadas, advierte la OCU

Imagen de archivo de una sucursal bancaria
Imagen de archivo de una sucursal bancaria FOTO: Cristina Bejarano La Razón

Una cuenta sin comisiones que te ofrecieron al entrar a la universidad, la que creaste con tus compañeros de piso para pagar los gastos comunes, la que luego te hiciste con tu pareja y cayó en el olvido tras la ruptura o simplemente una cuenta secundaria que usabas como hucha o monedero y que ahora está desierta. La mayoría de los clientes bancarios han tenido más de una cuenta corriente a la vez y en muchos casos estas siguen abiertas aunque no tengan saldo. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), al igual que ya lo hizo el Banco de España, recuerda que no basta con dejar una cuenta a cero para cancelarla. Es más, los clientes con cuentas inactivas y sin saldo se exponen a que les cobren comisiones inesperadas, por no hablar de otro tipo de problemas. Si ese es tu caso, la OCU explica cómo cancelar una cuenta corriente paso a paso.

Tiempo y coste

Cancelar una cuenta corriente es un proceso bastante rápido. Las cuentas se pueden cancelar en cualquier momento, sin necesidad de preaviso. Además, la entidad está legalmente obligada a cancelarla en las 24 horas siguientes a la solicitud. Por otro lado, es un proceso sin costes, salvo en el caso de que el contrato haya estado en vigor durante menos de seis meses. La OCU explica que si te has beneficiado de alguna promoción por abrir la cuenta (por ejemplo, si te regalaban una cantidad de dinero, o un televisor...), es posible que te exijan un periodo mínimo de permanencia. En estos casos si cancelas la cuenta antes de que se cumpla eses plazo sí tendrás que devolver al menos una parte del importe del regalo. En el lado contrario, si has pagado comisiones por anticipado (porque eran anuales, por ejemplo), el banco tiene la obligación de devolverte la parte proporcional que corresponde: esto es lo que sucedería con las comisiones de mantenimiento de la cuenta o de la tarjeta de débito asociada.

Dónde cancelarla

La norma no menciona que la cancelación deba solicitarse por una vías concretas o que deba hacerse exclusivamente en una determinada sucursal, por lo que se puede hacer presencialmente o de forma virtual a través de tu área personal de banca online. Sin embargo, a menudo los consumidores acuden a las oficinas más cercanas de la entidad a solicitar la cancelación de una cuenta, y se encuentran con que les remiten a la sucursal en la que se abrió la cuenta. El Banco de España considera que es una mala práctica que no se permita solicitar a distancia la cancelación de una cuenta, con una excepción: que en el contrato aparezca reflejada la exigencia de que la cancelación se haga de manera presencial (pero esta cláusula no suele ser habitual).

Documentos necesarios

La única obligación a la hora de cerrar una cuenta es entregar a la entidad todos los instrumentos de pago asociados a la cuenta, normalmente las tarjetas y, si es el caso, el talonario de cheques. No obstante, la OCU también recomienda presentar una solicitud por escrito usando este modelo de cancelación de cuenta corriente. Si eliges hacer la solicitud de forma presencial, “presenta el escrito por duplicado en la sucursal en la que quieras hacer el trámite y solicita que te devuelvan una copia sellada, que te servirá de justificante”, aconseja la OCU.

Cuenta con varios titulares

Si la cuenta es de titularidad compartida, como en el caso de exparejas o excompañeros de piso, la solicitud de cierre de la cuenta debe ir firmada por todos los titulares. En caso contrario es posible que no admitan la solicitud.

¿Y si tengo un préstamo?

La normativa permite a las entidades obligar a sus clientes a mantener abierta una cuenta corriente para contratación y gestión de otros productos, como un depósito a plazo o un préstamo, pero para ello deben cumplirse los siguientes requisitos: que de manera previa a la contratación se haya informado al cliente de la exigencia de mantener una cuenta vinculada, así como del coste de la misma; y que esa misma información se recoja expresamente en el contrato. Si no es el caso, podrías cancelarla.