Bruselas propone limitar los beneficios de las eléctricas en renovables, carbón y nuclear para bajar los precios

Baraja el ahorro en un 5% del consumo de electricidad en horas punta y pone un tope a la compra de gas ruso

La Comisión Europea ha presentado este miércoles una batería de cinco propuestas para hacer frente al chantaje energético ruso, que está ocasionando el aumento imparable de los precios de la energía en la UE y empobreciendo a familias y empresas. Estas propuestas serán analizadas este próximo viernes en una reunión extraordinaria de los ministros de Energía  que se celebrará en la capital comunitaria.

La presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, ha desgranado ante los medios de comunicación estas medidas que incluyen limitar los beneficios extraordinarios de las fuentes de energía renovables y las plantas nucleares ( que están ingresando cantidades récord debido al sistema de fijación de precios, a pesar de su menor coste de producción) y una “contribución solidaria temporal” de las fuentes de energía de hidrocarburos (gas, petróleo y carbón.) Aunque fuentes comunitarias aseguran que no estamos hablando de nuevos impuestos, el fin reside en que  los Estados destinen estos ingresos extra en  ayudar  a los colectivos más vulnerables para que puedan  afrontar las exorbitantes facturas energéticas.

Además, el texto desvelado este miércoles también defiende la puesta en marcha  de un límite al precio que los Veintisiete están pagando por las importaciones de gas ruso, con el fin de que Vladimir Putin no pueda financiar con este dinero su sangrienta maquinaria de guerra.  De momento, esta medida tan sólo incluye el gas ruso a través de gasoducto y deja fuera el gas licuado proveniente tanto de Rusia como de otros países y transportado por  barcos metaneros.

Bruselas considera que Moscú no tiene opciones a la hora de redirigir estos flujos a través de tuberías alternativas, lo que le deja pocas posibilidades de obtener ingresos en otros mercados. Aunque la Comisión Europea no descarta que  esta medida pueda extenderse en una fase posterior al gas licuado que llega a través de otros países, actualmente el Ejecutivo comunitario  reconoce que  esto podría suponer problemas de suministro, ya que las empresas energéticas podrían dirigirse hacía Asia. Según ha explicado von der Leyen, ahora mismo los socios europeos reciben más gas por parte de Noruega que de Rusia ya que las importaciones de este  último país suponen tan sólo el 9%, frente al 40% de antes de la guerra en Ucrania.

“Estamos afrontando una situación extraordinaria, porque Rusia es un proveedor en el que no se puede confiar y está manipulando los mercados de energía. Debemos asegurarnos de que nuestra solidaridad y unidad prevalezcan”, ha declarado la política alemana.

La Comisión Europea es consciente de que Moscú puede responder a este órdago europeo con un corte total del suministro de gas, pero cree que es capaz de resistir la embestida ya que las reservas europeas ya han sobrepasado el 80% fijado como objetivo antes del comienzo del invierno.” Las disrupciones significativas ya están teniendo lugar sin un precio límite”, reconoce el texto hecho público este miércoles. Actualmente 13 países europeos ya están sufriendo cortes de gas totales o parciales.

Este documento también propone un plan obligatorio para reducir el consumo eléctrico durante los picos de la demanda que se añadiría al pacto alcanzado en el mes de julio de ahorro de gas. Durante el verano, la situación se ha agravado y por eso Bruselas cree que este plan inicialmente diseñado antes del receso del mes de agosto se ha quedado corto. “Lo que ha cambiado durante el verano es que hay escasez global de energía. Hagamos lo que hagamos,  tenemos que ahorrar y de manera inteligente”, ha explicado Von der Leyen para después   señalar que “por eso proponemos marcar objetivos obligatorios en horas punta y trabajaremos con los Estados miembro para ello”. Aunque el texto hecho público este miércoles no incluye cifras, varios medios internacionales aseguran que documentos internos fijan en un 5% esta reducción del consumo en horas punta. Fuentes diplomáticas explican que, de momento, el primer debate con los países europeos no incluirá números y que éstos llegarán en una nueva propuesta más detallada de la Comisión Europea.

Además, la batería de medidas desvelada el miércoles también baraja ayudar a los comercializadores de energía a realizar los pagos, debido a las altas cantidades de dinero que están destinando como aval. Ante el peligro de que los mercados acaben colapsando, Bruselas propone relajar la política de ayudas de Estado para que los países europeos puedan ayudar como avalistas si es necesario.

Se espera que dentro de unos meses, el Ejecutivo comunitario también presente otra iniciativa para desligar, en las subastas mayoristas, el precio del gas del resto de las fuentes de energía como renovables y  plantas nucleares. Un modelo de fijación de tarifas que encarece la factura final y que Bruselas cree que no resulta eficaz en el momento actual.