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Unión Europea

La eurozona pacta un presupuesto de mínimos pero sin financiación

Los miembros de la divisa común dieron luz verde a un nuevo instrumento presupuestaria pero fueron incapaces de acordar su cuantía y la forma de financiarlo.

Mario Centeno y Pierre Moscovici (dcha.), ayer, en Luxemburgo / Efe
Mario Centeno y Pierre Moscovici (dcha.), ayer, en Luxemburgo / Efelarazon

Los miembros de la divisa común dieron luz verde a un nuevo instrumento presupuestaria pero fueron incapaces de acordar su cuantía y la forma de financiarlo.

Los miembros de la zona euro repitieron ayer un guión de sobra conocido: reunión maratoniana de más de 14 horas, resultado agónico en el último minuto, pacto de mínimos y patada hacia delante. Los miembros de la divisa común dieron luz verde a un nuevo instrumento presupuestaria pero fueron incapaces de acordar su cuantía y la forma de financiarlo. Pasarán la patata caliente a los jefes de Estado y de Gobierno, que se reunirán la semana que viene en Bruselas, aunque las probabilidades de pacto son también escasas.

España consiguió una victoria pírrica: este mecanismo no servirá tan sólo para financiar reformas estructurales –como defendían con ahínco los halcones del norte, liderados por Holanda–, sino también para las inversiones. Pero aquí termina el pequeño triunfo, ya que no actuará de manera anticíclica tal y como pretendía España, con el objetivo de mantener las inversiones en momentos de crisis y evitar espirales perversas.

Este instrumento estará cofinanciado por el Estado interesado, pero todavía no se han establecido los límites. Durante las arduas negociaciones se llegó a barajar que los Estados en crisis quedaran exentos de esta aportación nacional. Pero este pequeño carácter anticíclico fue borrado de la redacción definitiva. La ministra de Economía, Nadia Calviño, señaló como positivo que el acuerdo haya dejado «abiertas» todas las posibilidades y no se haya limitado a apoyar las reformas estructurales.