Huesca

Robres volvió a acertar

Espejo sociológico español,los habitantes de Robres (provincia de Huesca) han votado por el partido vencedor las once veces que, hasta 2011, se han convocado elecciones generales

Los robresinos siguen el ejemplo del estado de Ohio (EE UU), que en las últimas 13 elecciones ha votado mayoritariamente por quien finalmente ocupó la Casa Blanca
Los robresinos siguen el ejemplo del estado de Ohio (EE UU), que en las últimas 13 elecciones ha votado mayoritariamente por quien finalmente ocupó la Casa Blancalarazon

Espejo sociológico español,los habitantes de Robres (provincia de Huesca) han votado por el partido vencedor las once veces que, hasta 2011, se han convocado elecciones generales

En un país como España, donde las circunscripciones electorales se mantienen fieles cual feudos en un fenómeno que entronca con la tradición caciquil de la Restauración, se antojan especialmente significativos los resultados electorales en los territorios que en Estados Unidos denominan «swingings» (oscilantes). Es canónico el ejemplo de Ohio, estado que en las trece últimas elecciones presidenciales ha votado mayoritariamente a quien terminaría siendo el inquilino de la Casa Blanca. Desde 1960, cuando se alinearon con Nixon en lugar de con Kennedy, no yerran estos habitantes de los Grandes Lagos. Más de medio centenar de municipios españoles comparten esta peculiaridad pero ninguno como Robres, provincia de Huesca, que se ha ganado desde 1977 la condición de espejo sociológico español.

Las once veces, hasta 2011, que se han convocado elecciones generales votaron los robresinos mayoritariamente por el vencedor, ya fuera UCD, PSOE o PP. Su diferencial medio con el partido ganador es de sólo el 3,4%.

Para llegar hasta aquí, desde Zaragoza, es necesario transitar por una carretera comarcal que cumple con justeza los estándares de seguridad del primer mundo. La mañana, neblinosa y gélida, desmiente a cuantos meteorólogos cantan la dulzura de este dulce invierno. El 20-D, en la comarca de Los Monegros, amaneció crudo como una porción de sushi, pero en el colegio electoral de Robres, situado en la antigua escuela de San Blas, los votantes han sido madrugadores. A las dos de la tarde, casi trescientos de los 479 vecinos con derecho a sufragio habían dejado sus sobres, incluidos los doce que votaron por correo.

El edificio donde se colocan las urnas forma parte de un complejo municipal que alberga también un museo de la Guerra Civil. En el patio, dos cañones recuerdan lo cruento que fue el conflicto en Aragón pero ahora, por suerte, las batallas son de otro tenor: «Hemos ganado 4-0», comenta un jugador del equipo local a los integrantes de la mesa cuando llega en chándal a votar. «Esta noche dirán todos que han ganado pero ninguno podrá decirlo con tanta propiedad como nosotros», añade el futbolista a modo de despedida. Maruja, la presidenta, se ha ausentado para almorzar y de los dos vocales, Mario y Antonio, toma la palabra el segundo, un veterano al que ya le «ha tocado estar aquí en siete elecciones. No vengo más aunque me llamen». Tomando como referencia las municipales de mayo, Robres debería fallar: la socialista Olga Brosed gobierna con mayoría absoluta pero el resultado se invirtió anoche.

Una vez más, los robresinos votaron mayoritariamente al partido que ganó las elecciones, si bien el 37% que sacó el PP, 138 papeletas, fue bastante superior al resultado global de la formación de Mariano Rajoy. El PSOE, a cinco puntos (118 votos), sí quedó a una distancia muy parecida a la nacional en un pueblo que sigue apegado al bipartidismo, en vista de que los dos viejos trasatlánticos acapararon más de dos tercios de los sufragios. Para confirmar que Podemos sumó buena parte del voto nacionalista, valga también el dato de Robres: 36 vecinos apoyaron a los morados contra los 30 que se decantaron hace cuatro años por la casi desaparecida Chunta Aragonesista.