¿Por qué el Congreso financia a un diputado letón para que vaya a la cárcel a ver a Junqueras y Romeva?

La Mesa de la Cámara Baja autoriza el pago de 4.080 euros del alquiler de un monovolumen para que Boris Cilevics vea al ex vicepresidente de la Generalitat

Con el aterrizaje en Madrid del diputado de Letonia e integrante de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa Boris Cilevics llegó ayer también la polémica. Este dirigente socialista mantendrá a lo largo de la semana una intensa agenda en Madrid y Barcelona con el objetivo de recopilar datos e impresiones de las autoridades españolas para incorporarlos a un informe titulado «¿Deben los políticos ser perseguidos por declaraciones hechas en el ejercicio de su mandato político?». Se trata de una visita que, probablemente, no hubiera alcanzado trascendencia pública si los detalles de su «tour» por España no hubieran sido objeto de discusión ayer en la Mesa del Congreso. Esto se produjo porque la Presidencia de la Cámara Baja, a cuyo frente se encuentra Meritxell Batet, autorizó el gasto de 4.080 euros para sufragar parte del viaje. En concreto, según la información a la que ha tenido acceso este diario, ese montante irá destinado casi en su totalidad al alquiler de una mini van –un monovolumen– con la que Cilevics se desplazará a lo largo del día de hoy por la geografía catalana.

La visita del socialista comenzó ayer en la capital. En Madrid visitó los ministerios de Justicia, Interior y Asuntos Exteriores. En la agenda de este último departamento figuraba una reunión con un secretario de Estado. También se reunió con los diputados y senadores que conforman la delegación española en esta Asamblea Parlamentaria y visitó al Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán.

Después de estos encuentros, Cilevics llegará hoy a Cataluña. Allí, como punto central de su programa, visitará la cárcel de Lledoners, en la que permanecen encarcelados los líderes independentistas condenados por sedición y malversación de caudales por su participación en el «procés» y en el referéndum ilegal del 1 de octubre. En la cárcel mantendrá una reunión con Oriol Junqueras y Raül Romeva. Fuera de los muros de la prisión, Cilevics también está citado con el sindic de greuges, Rafael Ribó, y con varios diputados regionales catalanes en el Parlament. Completan su agenda catalana sendos encuentros con el conseller de Acción Exterior, Relaciones Institucionales y Transparencia de la Generalitat, Alfred Bosch, y con la delegada del Gobierno Teresa Cunillera. Será precisamente para cubrir todos estos desplazamientos para lo que Cilevics necesitará del monovolumen que pagará el Congreso de los Diputados. La mini van recogerá al diputado letón en la estación del AVE de Barcelona. Desde allí pondrá rumbo a Lledoners.

Ha sido la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa –que engloba a representantes de los parlamentos nacionales– la que ha solicitado esta ayuda al Congreso español. Fuentes del Congreso quitan hierro a la polémica: «Siempre se ha hecho así». Insisten en que esto es lo frecuente en virtud del acuerdo institucional entre el Congreso y la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa: «Es habitual que la visita de un ponente del Consejo de Europa cuente con la colaboración de las Cortes Generales», en este caso, el Congreso. En el caso concreto de Cilevics, esta colaboración de la Cámara Baja se ha traducido en pagar los «posibles gastos que se puedan ocasionar» por el transporte en el país de destino. Cuando la Mesa del Congreso ha abordado los detalles de este expediente, el PP ha solicitado someter a votación la autorización de este gasto. Los seis votos de los representantes del PSOE y de Unidas Podemos han sido suficientes para sacar adelante la propuesta. Los tres miembros del Partido Popular y de Vox han votado en contra.

Tras la reunión de la Mesa, la portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, se quejó de que el Congreso tenga que sufragar una visita a los «sublevados» que están en la cárcel para un informe que, en su opinión, sólo busca el «descrédito de la democracia española y decir que se vive una dictadura y que hay personas encarceladas por sus ideas». «Aunque la cifra pueda parecer menor», la dirigente del PP admitió que tiene una «importancia simbólica muy notable» y afirmó que el Congreso no debería contribuir a esa visita que va contra España. «Entre una democracia militante y otra masoquista debe haber un punto medio», comentó. Fuentes del PP consideran que tanto el viaje de Cilevics como el informe que está elaborando sólo buscan blanquear a los políticos independentistas en prisión y, de ahí, su queja por el desembolso de dinero público que aprobó el Congreso. También criticó el gasto el portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, quien consideró que el Parlamento no puede financiar «viajes a quien viene a cuestionar el sistema judicial» español.