Iglesias aleja la negociación con Cs sobre los Presupuestos: “Es perder el sentido de la realidad” y llama a “cuidar la mayoría de la investidura”

El vicepresidente anuncia que el borrador de las cuentas serán presentados públicamente por él y por Sánchez e insiste en que la formación naranja serán de los últimos interlocutores con los que negociar

Un día después de que el Gobierno de coalición haya comenzado las conversaciones iniciales para abordar el borrador de los Presupuestos Generales del Estado, y justo en el día que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reúna con la líder de Ciudadanos, el vicepresidente segundo del Gobierno ha tratado de alejar el mensaje de que las cuentas públicas estén negociadas desde el minuto uno con la formación naranja.

En una entrevista en Al Rojo Vivo, la primera desde hace un mes, el vicepresidente Pablo Iglesias ha asegurado que el Gobierno “tiene como obligación” de negociar los Presupuestos Generales del Estado con las formaciones que permitieron a Pedro Sánchez ser investido como presidente del Ejecutivo. De hecho, ha anunciado que una vez negociado el borrador del Gobierno de coalición, será presentado por el presidente del Gobierno y el vicepresidente, “que es lo que hemos acordado”, ha refrendado para rebajar las posibilidades de que en la negociación del borrador puedan plasmarse influencias del partido naranja, con quien el vicepresidente ha asegurado que no deberá negociarse hasta el final.

El vicepresidente ha explicado el orden de los acontecimientos que deben producirse, donde debe primar la interlocución con los socios del Ejecutivo, después con los partidos que votaron abstención, y finalmente, se dialogaría con aquellos partidos que votaron “no”, en referencia a Ciudadanos. “Lo viable para que este Gobierno sea estable es asegurar la única mayoría que en los últimos seis años podría construir un futuro progresista para este país”, ha insistido. “¿Hay que hablar con los que votaron que no? Por supuesto que sí, pero sin perder el sentido de la razón”, ha dicho. “Hay muchos actores y no se puede despreciar a ninguno”, ha respaldado para marizar que eso debe hacerse “sin perder el sentido”.

Desde su criterio, negociar con Ciudadanos primero, sería “perder el sentido de la realidad”. A su juicio “será muy difícil” que partidos que gobiernan “con la ultraderecha” en algunos ayuntamientos apoyen las cuentas del Gobierno de coalición, que ha recalcado que serán progresistas.

Sobre los acuerdos que deben regir los presupuestos, el vicepresidente ha garantizado que las cuentas implicarán “una revisión de fiscalidad en un sentido progresista y redistributivo”, aunque el vicepresidente ha reconocido que en el momento actual que atraviesa el país debido a la crisis del coronavirus será “difícil para algunas empresas”, pero, a su juicio “tiene que ser compatible con una revisión de la fiscalidad”. El vicepresidente cree que “lo que no puede ser es que los impuestos los paguen siempre los mismos”.