Justicia da por cerrado el pacto con el PP para renovar el CGPJ

Iglesias amenaza, mientras PSOE y PP se cruzan mensajes contradictorios

La renovación del Consejo General del Poder Judicial se ha convertido en uno de los caballos de batalla entre Gobierno y Partido Popular, a raíz de que el pasado agosto se rompiera el acuerdo que prácticamente estaba cerrado entre PSOE y PP. Desde entonces, todo han sido buenas palabras, pero la realidad indica que ahora mismo parece existir una brecha que no se puede predecir cuándo se cerrará, pese a que el Gobierno lo dé por hecho a falta de «hacerlo público», algo que los populares rechazan de plano.

A nadie escapa las buenas relaciones personales entre Juan Carlos Campo, ministro de Justicia y encargado por Pedro Sánchez para llevar estas negociaciones, y Enrique López, secretario de Justicia del PP. Campo, de hecho, no oculta nunca estas relaciones y tampoco tiene inconveniente en desvelar, de forma genérica, obviamente, algunos de los temas que tratan. Así sucedió ayer mismo en su intervención en los desayunos informativos de Europa Press, donde abiertamente reconoció que habló, «y no de fútbol», con López el «jueves o viernes» de la pasada semana.

En esa conversación entre ambos, según Campo, se constató que se está en un punto donde existe un «enorme acuerdo, donde no hay un sólo elemento de diferencia en la idea» de dar más peso a la Carrera Judicial en la elección de los vocales de elección por el turno judicial.

Pero, es más, el ministro y encargado de negociar la renovación del CGPJ, fue más allá y afirmó que a ese acuerdo «sólo falta hacerlo público», porque «es poco lo que nos separa y mucho lo que nos une».

Esta es, obviamente, el mensaje que se transmite desde Ferraz: El acuerdo sólo está a expensas de que el PP quiera cerrarlo ya estaría pactado. Pero, además, ayer lanzó de nuevo la «amenaza» de reactivar la Proposición de Ley de PSOE y Unidas Podemos para fijar en mayoría absoluta la elección de los vocales de extracción judicial si en primera votación no logran los tres quintos de las cámaras.

Y no sólo desde las filas socialistas, sino también desde el propio Gobierno. Lo hizo el vicepresidente Pablo Iglesias en una entrevista concedida a La Sexta: «Lo que no podrá pretender el PP es que no se vaya a renovar la cúpula del CGPJ, porque nosotros les parezcamos unos terribles bolcheviques», por lo que «no nos va a quedar más remedio que cambiar la ley» si el PP persiste en «bloquear» esa renovación.

Esta reforma fue muy duramente criticada tanto por el Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO), del Consejo de Europa: «Esta iniciativa legislativa se aparta de las normas del Consejo de Europa relativas a la composición de consejos judiciales y elección de sus miembros y puede resultar en una violación de los estándares anticorrupción del Consejo de Europa», advertía el presidente de GRECO en una carta remitida al Ministerio de Justicia.

Negativa y requisitos del PP

Desde el Partido Popular se afirma justo lo contrario de lo que expresó el ministro de Justicia y deja entrever que el acuerdo está aún lejano. Así, la portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Cuca Gamarra, aseguró poco después de las palabras del ministro de Justicia, que «no es verdad» que haya un acuerdo para renovar el CGPJ, a la vez que incidió en que su partido sigue manteniendo sus requisitos: dejar fuera a Podemos de este proceso, retirar la reforma judicial que PSOE y Unidas Podemos registraron en la Cámara Baja –actualmente su tramitación está «congelada»– y avanzar en la despolitización de la Justicia.